A 80 años de Segunda Guerra Mundial, la fragilidad de la paz…

FOTO NTX

REDACCION

Hace 80 años diversos países tenían claro que se venía la Segunda Guerra Mundial y antes del mes de septiembre de 1939, cuando Alemania invadió a Polonia, habían pasado dos décadas de una fase preparativa del conflicto y hasta hoy aún persiste el armamentismo regional y una paz endeble.

El 1 de septiembre de 1939 marcó el inicio de la Segunda Guerra Mundial, con la invasión del Ejército de Alemania a Polonia.

Posteriormente el día 17 del mismo mes miles de tropas soviéticas entran por el Este al territorio polaco bajo el pretexto de proteger a los ucranianos y bielorrusos asentados en ese país. Polonia capituló diez días después.

El conflicto global llegó a su fin el 2 de septiembre de 1945 con la firma de rendición de Japón ante Estados Unidos. Y es este mismo mes que se conmemora la paz.

Desde hace 38 años, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) decretó el 21 de septiembre como el Día Internacional de la Paz, para después designarlo como un día de no violencia y alto el fuego, que aún no termina de llegar en diversas regiones del mundo.

Después de la Primera Guerra Mundial quedaron situaciones pendientes que no lograron resolver los países beligerantes, además de resentimientos y ambiciones que cultivaron las condiciones para la Segunda Guerra, que hoy se deben recordar porque la rispidez entre múltiples naciones se sobrepone en sus diferendos.

En la actualidad existe un escenario diferente al de la Segunda Guerra Mundial, señala en entrevista con Notimex, Gabriel Guerrero Castellanos, analista político y director de la Empresa de Consultoría y Comunicación Estratégica, quien explicó que, no obstante, sí hay muchos conflictos regionales que de ocurrir un enfrentamiento con armas convencionales habría millones de muertos.

Motivos de la Segunda Guerra

Las causas que originaron la Segunda Guerra fueron diversas, entre las más conocidas el resentimiento de Alemania que perdió la Primera Guerra y surgían sentimientos revanchistas, el nacimiento de los regímenes ultranacionalistas, el temor a la expansión comunista, las ideas de superioridad de raza y la ambición de dominio económico y territorial.

La Alemania de Adolfo Hitler se había convertido en una potencia económica y militar, pero tenía el resentimiento del Tratado de Versalles de 1919, tras perder la guerra, con fuertes sanciones económicas por más de 30 mil millones de dólares y la pérdida de territorios en Austria y Checoslovaquia que quería recuperar.

Además, Alemania buscaba crear un gran imperio como lo habían hecho algunas potencias colonialistas, cuyo ejemplo más cercano de la Edad Moderna era el imperio de la Gran Bretaña, que controlaba las rutas marinas y una amplia zona de colonias en África, América, Europa, Asia y otras costas del Pacífico.

El modelo totalitarista que había en Alemania de la postguerra surgió por la derrota de la Gran Guerra, las duras sanciones que le impusieron y su deseo de revancha, que alentó el nacionalismo fascista que culpaba de todos los males a los judíos, así como en su falsa creencia de la superioridad de la raza aria.

En las causas que detonaron la Segunda Guerra además se encontraron diferentes regímenes en los que se encontraron países capitalistas, como Gran Bretaña y Francia, el comunismo de la Unión Soviética y el fascismo de Alemania, cuya difícil convivencia tendría que dirimirse.

Gran Bretaña y Francia había dejado que Alemania se rearmara, rebasando las cuotas que le impusieron desde su rendición, esperando que el fascismo atacara a los comunistas soviéticos, que, en ese entonces, era el régimen más temido por el capitalismo.

Las condiciones se fueron dando en las décadas de los años 20 y 30 del siglo XX, la carrera armamentista, el antisemitismo, revanchismo y las ambiciones económicas y de conquista llevaron al enfrentamiento a los regímenes del capitalismo, fascismo y comunismo.

La Segunda Guerra Mundial dejó 60 millones de muertos, diversos países devastados en su población, economía e infraestructura entre los más de 70 que involucró el conflicto y el mundo dividido en bloques.

Las condiciones de hoy

A pesar de tal suceso, naciones como Estados Unidos, Rusia, China, Corea del Norte, Irán y otras naciones en una carrera armamentista fabrican y hacen pruebas de armas cada vez más potentes, más rápidas, que pueden ocasionar la destrucción de la humanidad.

Además, en varios países crecen los partidos políticos y regímenes con tendencias nacionalistas, supremacistas, con ideas discriminatorias y excluyentes, persiste la idea del dominio económico, en una ruta que deja endeble la paz.

Guerrero Castellanos descartó los riesgos de una guerra mundial, dado que los viejos conceptos de domino han ido cambiando, ya no se quiere ampliar las fronteras, lo que intentan hoy los países es el predominio tecnológico, económico, acceso a puertos, rutas aéreas, explorar y explotar riquezas minerales y energéticas.

Las pérdidas humanas que está dispuesto a aceptar un país altamente desarrollado para lograr sus objetivos militares, son cada vez menores, el líder de esa nación perdería múltiples electores, refirió el internacionalista, quien aclaró también que la ausencia de guerra por sí sola ya no significa paz.

El 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz y para fortalecer estos ideales de las naciones agrupadas en la ONU, se pueden cumplir con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenibles y distender las condiciones que cultivan las guerras, para vivir en paz.