A mi manerA

Miguel Ángel Osorio Chong. Crecen las posibilidades.

*PRI, “bendecido”

*Palos del mismo tronco.

*Inseguridad, reto de Del Mazo.

Por Julio A. AGUIRRE

El último escalón de la mala suerte es el primero de la buena. Carlo Dossi.

Vive el Partido Revolucionario Institucional el peor momento de su historia política, y sin embargo tiene “enemigos” a quienes debería agradecer –además de negociar- que el tricolor regresara a la Presidencia de la República después de un receso de 12 años; y con amplias posibilidades de, una vez terminado el cuestionado reinado de Enrique Peña Nieto, que el priismo siga en la cumbre.

Con esos enemigos el PRI no requiere de amigos. Lo mismo azules, amarillos y naranjas son al interior y exterior de sus trincheras los mejores aliados. Abrimos paréntesis para recordarles el mal negocio que hace el PRI con aliados que presionan, exigen y reciben grandes canonjías aportando muy pocos votos a la causa tricolor. Quienes se merecen esas prerrogativas son, en todo caso, panistas y perredistas.

Cuándo más débil observamos al priismo surgen los rompimientos, la envidia, el celo y la ambición de los oponentes que no logran sus objetivos por errores propios.

Lo que queda del Partido de la Revolución Democrática, por lo visto ya no quiere queso –llegar a la presidencia de la República- en todo caso es mantenerse vivo, aunque sea como compinche de otros.

Lo que pretenden con el cacareado Frente Ciudadano por México es, así fue expresado en este espacio en su momento, la elaboración de un muégano. Todos o casi todos juntos y revueltos con el único principio de sacar, nuevamente al PRI de los Pinos.

Hasta en eso andan atrasados. La coalición  que forma el PRI con el Verde Ecologista, Nueva Alianza y Encuentro Social tiene el mismo principio: no perder el poder aunque para ello tenga que pagar caro los sufragios que sumen sus socios. Ojo, puede resultar más caro el caldo que las albóndigas.

Tenemos, pues, una coalición (frente), contra un frente (coalición).

Se veía venir el rompimiento entre la ex primera dama Margarita Zavala, con Acción Nacional y su líder Ricardo Anaya, un “chamaquito” que ha salido igual o más ambicioso que otros. Políticos zorros que teniendo cierto poder van por más, más y más.

El pastel entero para ellos, ya sabrán cuántas y de qué tamaño son las rebanadas que ofrece a sus

allegados. La salida de Margarita Zavala es una decisión que perjudica a Ricardo Anaya, a la propia ex primera dama, al PAN, al Partido de la Revolución Democrática, y a todos aquellos que pensaron y se inscribieron para echar montón a los rojos.

Suerte te de Dios que lo demás no lo necesitas. Increíble que un partido hoy cojo, manco y tuerto (PRI) tenga todas las posibilidades de mantener el control del país.

Justamente las mañas que les enseñó el Partido Revolucionario Institucional, tan cuestionables por la oposición, es lo que está hundiendo a los ambicioso azules y amarillos.

Seguir la ruta independiente rumbo a la Presidencia de la República de Margarita Zavala puede resultar la puntilla para dichos institutos que: la tuvieron, era suya…y la dejaron ir.

Nada para sorprenderse, recuerden que son palos del mismo tronco. Lo bueno se imita; en la política lo malo que paradójicamente da buenos resultados debe imponerse.

¿Es, entonces, el PRI un gran maestro, y la oposición malos alumnos? La respuesta es rápida y sencilla: ¡Las dos cosas!

 

COMO VA…

Sin tregua… la maldita delincuencia no da tregua ni en plena desgracia de los ciudadanos. Las autoridades estatal y federal, carentes de recursos y personal, se concentran en rescatar víctimas del sismo, retirar escombros, reparar escuelas y hospitales, mientras el peor enemigo de gobierno y sociedad arremeten confundiendo la de por si compleja situación del estado de México y del país.

Ayer el gobernador del Estado de México, Alfredo del Mazo Maza presentó un decálogo de acciones para combatir la inseguridad en la entidad.

“La seguridad es el desafío más grande que enfrentamos hoy los mexiquenses, y por ello, hacerles frente es la más alta prioridad de mi gobierno”, recordó Del Mazo al reunirse y exigir al Gabinete de Seguridad a dar resultados de inmediato, con acciones y estrategias que fortalezcan la prevención del delito y la coordinación entre instancias policiales.

Nace un nuevo plan estratégico del gobierno estatal con un reto. No se trata de contener los actos delincuenciales, eso sería conformismo. La prioridad es: “Lograremos que el Estado de México sea uno de los más seguros del país con esfuerzo y perseverancia, pero sobre todo, con coordinación; en materia de seguridad, mi gobierno pondrá a todas las instituciones del Estado al servicio de las y los mexicanos”, concluyó Del Mazo Maza.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

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