A mi manerA

México sin salida

Por Julio A. AGUIRRE

*La ambición ciega.
*La Ley de Herodes.
*Municipios, carga pesada.

En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no tanto como para satisfacer la avaricia de algunos. Mohandas Karamchand Gandhi. La sangre caliente y la mente fría. Ambas cosas, consideramos, son indispensables para iniciar y terminar una administración, municipal, estatal y federal, menos incómoda.

Tristemente en la mayoría de los personajes que buscan el poder la sangre caliente es infinitamente superior a la cabeza fría. Hemos señalado que un alcalde no toma en cuenta lo que van a recibir de herencia; muy “monos” los vemos estirando el brazo prometiendo cumplir con las leyes. El momento soñado para la mayoría, obviamente.

El sueño dura horas, justamente cuando ya están sentados en la silla respirando y exhalando hondo cuando en el escritorio no hay un lápiz ni papel para los recados; cuando oficinas de los “Palacios” no tienen cristales, cuando la sillas están sin patas, cuando en los baños no hay no papel higiénico.

Les dejaron el palacio pero se llevaron las monedas, las obras de arte, las joyas.

Ah, pero la pesadilla se prolonga cuando les llegan, por montones, facturas que se deben pagar. Liquidan o les cortan el servicio de agua; abonan o les privan el servicio de luz eléctrica.

Es entonces cuando vienen las quejas: “No me dejaron nada, se llevaron todo, no tengo dinero, yo no pago lo que no debo, no me llegan recursos, son algunos de los muchas verdades que sin embargo para la gente son pretextos con los que tratan de justificar ante sus gobernados el estancamiento en los ayuntamientos.

Rendir protesta como alcalde es como firmar un cheque en blanco al portador. El problema tiene fácil solución. Préstamos por aquí, por allá y acullá para salir del paso. Pretexto ideal para incrementar la deuda pública…total el último –quién sigue- paga.

El problema es que ninguno paga, todos se van con las bolsas llenas y los ciudadanos, cada tres años están igual o peor.

¿Por qué la prisa, pues, de sentarse en la silla si no tienen idea con lo que se van a encontrar?, ¿Por qué los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial no impiden el cambio de poderes mientras las cuentas no estén perfectamente claras? Porque todos son y forman una “bonita familia”.

Reconocen que la impunidad y corrupción es lo que tiene al país jodido, jodido. Todos apuestan y prometen terminar con la corrupción e impunidad, y al término de sus gestiones los ricos son más ricos y los pobres más pobres.

LA LEY DE HERODES

La avaricia y el lujo han sido la ruina de todo gran Estado. Tito Livio.

Fue en el año de 1999 cuando se filmó la película La Ley de Herodes, dirigida por Luis Estrada. Una sarcástica comedia sobre la corrupción en México.

Película sin desperdicio. Tal cual somos y hacemos. Han pasado 18 años y a estas alturas podríamos estar viendo La Ley de Herodes II, III, IV, V, VI, y sígale. No corregida, sí aumentada.

Es el México en que vivimos. Es el México de los partidos y de los políticos. Es el paraíso para ellos y el infierno para la sociedad. Muchas leyendas se tejen sobre los gobiernos. “El año de Hidalgo” (Chin…el que deje algo), gobierno del Ajo (aguantarse y a joderse), “El que no Tranza no Avanza”.

No sabemos cuántos verdaderamente buscan el poder para servir, y cuántos quieren el poder para servirse; lo que sí aseguramos es que van ganando éstos…por goleada.

Por cierto, antes que se pregunte qué mosca me picó, el tema nace de la declaración del alcalde de Capulhuac, Eduardo Neri, al reconocer que es su municipio el más endeudado del Estado de México.

Señala a las administraciones que han ocupado el poder desde el año 2000.

“Desde el año 2000 Capulhuac ha estado en una crisis económica muy aguda generada por la falta de transparencia y los malos usos del recurso público”, expuso. Obviamente creemos las acusaciones de Eduardo Neri, quien no es la primera vez que toca el tema, sin embargo recalcarlo casi a finales de su administración suena a pretexto.

Moraleja. No te peines, bañes y perfumes cual vil maniquí levantar el brazo y prometer cumplir con la ley…no sin antes pedir cuentas claras. Hay se los dejamos de tarea.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx

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