A mi manerA

Alfredo del Mazo Maza. Herencia maldita.

Por Julio A. AGUIRRE

*No hay forma.
*Golea la delincuencia.
*Fracaso de autoridades.

El miedo es una enfermedad que carcome la lógica y hace al hombre inhumano. Marian Anderson.

Hemos escuchado a presidentes, gobernadores, alcaldes, diputados federales y locales criticar agriamente a sus anteriores por esta maldita inseguridad que vive el país.

Junto a la crítica vienen las propuestas, promesas y el aseguramiento de que ellos cuando alcancen el poder, arreglarán el problema en un abrir y cerrar de ojos.

Soñadores y nada más. Engañar al pueblo es una constante, pero engañarse ellos mismos es de muy poca seriedad.

No es lo mismo ver los toros desde la barrera que lanzarse al ruedo ¿verdad?

El Estado de México, entidad que nos preocupa y ocupa por razones obvias, está hace tiempo convertido en una bomba de tiempo para los más de 17 millones de habitantes. No pudo con el paquete Eruviel Ávila Villegas, no pudo antes Enrique Peña Nieto, no pudo entonces Arturo Montiel Rojas.

¿Por qué pensar que Alfredo del Mazo Maza sí podrá combatir -no extinguir- a la delincuencia organizada? Porque todo ser humano mantenemos viva la vela de la ilusión y la esperanza. Que las autoridades nos garanticen vivir en paz, aunque siga la pobreza, aunque continúe el hambre, aunque no tengamos empleos dignos y bien pagados, aunque falten medicamentos, aunque no tengamos modernas y seguras carreteras.

A todo eso los mexiquenses nos hemos sobrepuesto, acostumbrado. Que te ataquen en la calle, en tu propio hogar, en el comercio, que te secuestren, te roben, se lleven tu carro y te asesinen por miserables 20 pesos no tiene nombre, no tiene madre.

Lo que viene sucediendo en el país, especialmente en el Estado de México, es para volverse loco. Altos, medianos y bajos mandos proponen pero llega la delincuencia y todo descompone.

Ningún plan, proyecto o programa ha sido suficiente para contener, ya no digamos desaparecer, la inseguridad que asfixia. Ningún presupuesto, capacitación, o armamento alcanza para contener esta ola de sangre que ahoga a los mexiquenses, a los mexicanos.

LEONES “ENREJADOS”

Hay poca gente sensata que prefiere la censura provechosa a la alabanza traidora. Francois de la Rochefoucauld.

A todo eso y más, debemos ser exigentes pero realistas. Las autoridades no pueden con los delincuentes libres para delinquir; es más, no ponen control siquiera con los delincuentes que están presos, ¡el acabose!

No han pasado 100 días del gobierno de Alfredo del Mazo Maza y ya se dieron cuatro motines y riñas en penales del Estado de México.

No han controlado a los que están atrapados y supuestamente vigilados; negro panorama en la desigual lucha con los que están fuera de los penales, armados hasta los dientes, sin sentimientos y dispuestos a todo.

Ciertamente, lo que hoy vive la entidad mexiquense no es responsabilidad del mandatario actual; Del Mazo Maza encontró esa maldita herencia que encontró su antecesor y que como escalera se han sumado escalones.

En estos momentos las autoridades mexiquenses han actuado conforme se vienen presentando los graves problemas en los penales; cambio de reos a otras entidades, revisión en las cárceles, despido de directores, cambio de custodios y otras medidas.

De nada han servido. Los delincuentes -libres y detenidos- tienen tomada la medida a ciertos funcionarios públicos, cómplices de los desmanes. Delincuentes que operan desde el interior de las celdas, que viven como reyes, que imponen su ley, la ley del dinero, la ley del más fuerte.

Inseguridad igual a incapacidad; incapacidad igual a corrupción; corrupción igual a impunidad.

¡Y todavía mexiquenses y mexicanos, víctimas de los malosos, pagando para que los malandrines vivan de nosotros y por nosotros!

Sin Santo el enmascarado de Plata, y sin el Chapulín Colorado la pregunta “OH, ¿y ahora quién podrá defendernos?”, se pierde en el infinito.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx

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