A mi manerA

El pueblo mexicano se sigue armando.

Por Julio A. AGUIRRE

*El pueblo se arma.
*Drogas, armas, corrupción.
*Obrador, otro soñador.

Cuanto más atrás puedas mirar, más adelante verás. Winston Churchil

Contrario a lo que las autoridades señalan respecto al operativo “Canje de Armas”, este ha sido un fracaso en las entidades donde se ha impuesto.

Nuevamente nuestras autoridades empezando de abajo para arriba para que México no sea un país armado y violento. Qué demonios han conseguido con ello, pregunto. Ha logrado que el abuelito lleve su viejo y oxidado fusil que ni para cazar conejos sirve, que fulano lleve un cuchillo, zutano una granada sin espoleta del tiempo de la revolución llena de polvo y telarañas; pistolas arcaicas que tiempo atrás dejaron de tronar.

Qué manera de perder el tiempo por nada…para nada.

Las estadísticas indican que de los homicidios que se cometen en el país, en la mayoría son con violencia y armas de fuego. Esas sí son armas y esas son las que las autoridades deben detectar e incautar.

No podemos tapar el sol con un dedo. La demanda de la mayoría de ciudadanos por armarse es tanta que los méndigos gringos siguen haciendo su agosto. Las autoridades mexicanas mostrando incapacidad y sin duda complicidad en la llegada de armamento al país.

¡Ah!, y los policías, esos que deben contar con un equipo de primera son, continuamente asaltados y desarmados por los delincuentes. Antes de la llegada de Donald Trump a la silla presidencial en el país más poderoso del mundo, alguien acuñó la frase “Pobre de México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos”. Hoy, con el presidente del país vecino, México ha tocado fondo.

En su idioma y A su manerA, los llamados “primos” nos tachan como “pinches mexicanos”. Capaces de hacer desmadre y medio. Primero por inundar tierras ajenas en busca del ansiado billete verde, y que llegan a quitar oportunidades de trabajo para los allá nacidos.

CORRUPCIÓN

Acusar a los demás de nuestras propias desgracias es consecuencia de nuestra ignorancia; acusarse a sí mismo es comenzar a entenderse, no acusar ni a otros ni a sí, esa es la verdadera sabiduría. Epíteto.

No es cierto, los “güevones” son ellos, incapaces de ensuciarse las manos y los zapatos. Si Estados Unidos es grande, en mucho se lo deben a nuestros paisanos. Que lo entiendan para que le bajen dos rayitas a su despistado sentir.

Luego nos culpan de las toneladas de droga que envían los capos mexicanos o porque criminales de otros países toman al país como paso obligado para que todo tipo de drogas les llegue.

Culpables y responsables somos de los vicios de sus habitantes, cada día más metidos en el vicio y cada día demandando más y más droga. ¿No dicen que al cliente lo que pida?

Y para cerrar con broche de oro el imperio que han formado las empresas dedicadas a la fabricación de armamento, allá, en territorio estadounidense se compra un arma del más alto calibre, como en México se compran un litro de leche o un kilo de tortillas (antes del aumento).

Armas que llegan a México en cantidad y calidad. Algunos mexicanos surten a los gringos con toneladas de su vicio favorito, y algunos estadounidenses surten a los mexicanos con cualquier pedido de armas.

¿”Pinches mexicanos”? Pues “Pinches Gringos” que lo único que tienen es dinero para pagar por droga lo que pidan, y para vender armas, las que pidan, sin mayores requisitos.

México violento y autoridades somnolientas. El canje de armas en el país es una burla; recogen cuchillos, machetes, palos, piedras y navajas a la luz del día, mientras amparados por la noche y protegidos por la corrupción, ingresan al país toneladas de lo más novedoso en armamento.

La paz en México hace tiempo que fue asesinada y sepultada.

OTRO MESIAS…El ocurrente de Vicente Fox prometió en su campaña presidencial que arreglaría el problema de Chiapas en 15 minutos. Todo México y el mundo saben lo que pasó. ¿Qué pasó? Pues que nada pasó.

Ahora es el Mesías que tiene 18 años prometiendo llevar al país -Andrés Manuel López Obrador- a la tierra prometida, siempre y cuando lo hagamos presidente; ha prometido ser él, y sólo él capaz de regresar la paz al país y terminar con la violencia en solo tres años.

Vamos a dejarlo así, terminando el espacio el día de hoy con una frase que muchas veces escuché de la abuela de mi hermano: “Ay, hijo, cada loco con su tema”.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx

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