A mi manerA

¿Confianza y fortalecimiento en el PRI?

* Pinochos y chapulines,

* Los de adelante cobran  mucho…

* Que se vayan los viejos…políticos.

Por Julio A. AGUIRRE

 

El avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe. Aristóteles.  

Seguimos dudando de la unidad, y por ende el fortalecimiento del Partido Revolucionario Institucional de cara al proceso del 1 junio. No han amainado, aunque díganlo contrario- las inconformidades por el listado para diputados y alcaldes, cuando el pasado fin der semana en las oficinas del partido tricolor tuvimos otra romería por cargos a nivel federal.

Un cargo de legislador federal, o de senador, es lo de hoy. Un trofeo que, de lograrlo, mantendrá al suertudo y suertuda en la gloria durante muchos años.

Poco que agregar del tema, es pan de todo proceso electoral.

La política no tiene fecha de caducidad y quien la ejerce estaría loco si dejarse el paso a la juventud; además no tiene la culpa el indio sino los principios básicos de los partidos y las leyes electorales, tan tolerantes como inservibles a la verdadera democracia.

Todos presumen anteponer sus intereses personales por el bienestar ciudadano. Por eso y más la política está llena de pinochos y de chapulines.

En México, presumen los políticos, existe mano de obra en cantidad y calidad. De las pocas verdades escuchadas. Mano de obra de calidad pero barata, muy barata.

Lo que no tiene explicación, o mejor dicho no tiene madre, es que el más jodido militante de cualquier partido político tiene poder y tiene dinero; el dinero no falta. Hoy cobro como diputado local, mañana como diputado federal; hoy cobro cómo secretario de estado y mañana cobro como senador de la república. Hoy cobro como dirigente de un partido y mañana cobro como presidente municipal, hoy cobro como como alcalde y mañana como gobernador. Hoy cobro como mandatario estatal y mañana cobro como Presidente de la República.

Esto no es todo, obviamente. En la política el buffet es muy barato y las espacialidades culinarias no tienen fin. Te sirves con la cuchara grande las veces que quieras.

NO SE VALE…

No hace falta mucha fuerza para sujetar, pero sí hace falta mucha fuerza para soltar. Julius Caesar Watts.

Pero se hace que un alcalde renuncie al cargo para ir a dirigir al partido estatal, por ejemplo.

Poco serio y profesional se torna que renuncies (por voluntad propia o petición del “jefe”) a un cargo de secretario de estado para irte a buscar una alcaldía. Tampoco se vale que renuncies a una gubernatura para atender el llamado del Presidente de México en turno y ocupes un sitio en el gabinete presidencial.

La política ha sido mal entendida por los políticos. Siempre arriba de la rueda de la fortuna: Hoy hasta arriba, mañana en medio, y pasado abajo pero mientras no te quiten tu lugar, esa rueda de la fortuna sigue girando y tu mejorando.

Injusto que estos ilustres personajes se den esos lujos de renunciar a grandes cargos con sueldos exorbitantes, mientras millones de ciudadanos están  sin empleo, sin poder ganar el rancio sueldo mínimo.

Sin oportunidades no hay desarrollo. Sin confianza los niveles de pobreza aumentan. México tiene ciudadanos que garantizan mano de obra en cantidad y calidad; lo que no tiene, políticamente hablando, es calidad y vergüenza.

Romántico, soñador, loco, ilusionista. Quien nos lee puede llamarnos de cualquier forma, acertarán y lo aceptamos pero no son  estos los políticos que queremos y necesitamos.

Otro ejemplo del porqué en México SI hay ciudadanos de primera y ciudadanos de segunda. Los ex presidentes siguen cobrando pensiones injustificadas. Pagar, en algunos casos, a quienes nos desgraciaron durante su sexenio es de imbéciles.

¿Y lo que ganaron?, ¿y  lo que se llevaron?

No a las alianzas.

Cargos irrenunciables.

Fecha de caducidad para los “servidores públicos”.

Justamente esas tres cosas, entre otras, es lo que nos hace expresar: México, grande, lindo  y querido… no mereces estar tan jodido.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx

 

 

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