A mi manerA

Jorge Olvera García. Poco margen de maniobra.

Por Julio Alejandro AGUIRRE PADILLA

*Recomendaciones sin soluciones

*Una Comisión ignorada.

*La ola vehicular crece.

Estaríamos mejor si no fuera porque hemos construido demasiados muros y no suficientes puentes. Dominique Pire.

El nombre de Jorge Olvera García empezó a sonar a su llegada a las grandes ligas. La oportunidad y al mismo tiempo el gran desafío al estar al frente de la Máxima Casa de Estudios del Estado de México (UAEM), era, sin duda, una de sus muchas metas.

Como rector seguimos su accionar muy de cerca, y aunque el orgullo de los mexiquenses estaba metido en muchos dimes y diretes, Olvera García supo majear su buena mano derecha, hizo lo propio con la izquierda, y su capacidad y deseos lo llevaron a concluir su periodo más allá del bien que del mal.

Personaje inteligente y un gran orador. Olvera García sabía lo que hacía y sobre todo a dónde iba concluida su gestión.

Al menos quien escribe pensó que alguna puerta en el gobierno del Estado se abriría para él. El destino lo llevó a La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México.

Se quedó corto, pensé, cuando se dio el nombramiento.

Hoy pienso igual y no sería extraño si en el futuro-presente del comisionado otra cosa lo espera dentro de su carrera en servicio público.

Cómo rector, Jorge Olvera tomaba decisiones y ejercía acciones para la familia universitaria.

Decidir es hacerse la voluntad en cualquier circunstancia. El acierto o la equivocación son de uno sólo, sin intermediarios.

Hoy Jorge Olvera García se encuentra al frente de una Comisión donde en el Estado de México él cómo máximo representante, pero no quién finalmente decide. No quien dice la última voluntad; conociendo a Olvera García pensamos que no está del todo satisfecho con lo que él piensa y desea hacer y dar por los derechos humanos, algo elemental en la vida de más de 17 millones de ciudadanos.

 “LLAMADOS A MISA”

La pérdida de nuestras fuerzas es debida más bien a los vicios de la juventud, que a los estragos de los años. Marco Tulio Cicerón.

En este espacio se ha hecho énfasis en el sentido de que las recomendaciones que se emiten –sea quien sea el comisionado en turno- son llamados a misa.

Hombre que sabe dónde está parado, el Comisionado reconoció el pasado jueves 30 de mayo que en el primer cuadrimestre de gobierno, de los 125 ayuntamientos acumulan mil nueve quejas por probables violaciones a los derechos humanos.

Sin perder la esperanza expuso que el organismo público sigue trabajando para que las recomendaciones no sean únicamente llamados a misa, como aquí se ha denunciado.

La Comisión de Derechos Humanos en la entidad lo hemos comparado con un elefante blanco donde se dice mucho pero se hace poco. También se nos figura un tigre sin dientes.

Si los alcaldes no ven, no escuchan y por lo tanto no aceptan las recomendaciones de la Comisión de Derechos Humanos ¿qué puede hacer su comisionado?

La lucha es bastante dispareja y un hombre sólo no podrá ordenar y sancionar a los ediles gandallas a quienes les vale…lo más importante.

Jorge Olvera está quemando todas sus cartas a favor de la ciudadanía por lo que urgió a los diputados a aprobar la iniciativa de ley que facultaría a la Codhem a decidir finalmente los perfiles de los defensores municipales, ya que a la fecha de los 125 municipios el 50 por ciento ya han sido nombrados pero su formación deja mucho que desear (algo así como tener el enemigo en casa).

Urgió, además, que se deben procurar que sean independientes y no estén subordinados a los ayuntamientos.

¿Cuánto tiempo más aguantará Jorge Olvera García al frente de una Comisión de Derechos Humanos, chimuela?

La ola crece… en el ojo del huracán muchos servidores públicos, en especial los diputados locales, por el lío armado con los temas de operativos, multas, verificación, reemplacamiento y todo lo que tiene que ver para circular en el Estado de México.

La gota que derramó el vaso fue el ordenamiento del alcalde de Toluca, Juan Rodolfo Sánchez Gómez, de subir a la grúa y llevar al corralón a todo vehículo que no tuviera sus papales en orden.

Ciertamente bajo el perfecto pretexto de la mala calidad del aire, y pese a que el ayuntamiento no recibe ganancia alguna (dicen) por pagos y multas; lo que parecía un granizo ha venido creciendo de forma alarmante.

Buscando, aplaudimos la decisión no la forma, quedar bien con la ciudadanía y su salud, el alcalde se echó encima al monstruo de mil cabezas: El transporte público y ahora agregue a  los particulares, que están que trinan.

Señalamos en su momento que el fondo era aplaudible pero las formas aberrantes. Ahora gobierno del Estado de México tendrá que componer la plana y calmar esta ola que puede llegar a tsunami.

Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx

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