A mi manerA

Por Julio A. AGUIRRE

César Camacho. Competencia sana, una obligación
César Camacho. Competencia sana, una obligación

* Prudencia política.
* Proceso electoral complicado.
* Abstencionismo.

El hombre prudente no espera ni teme nada de los inciertos acontecimientos del futuro. Anatole France.
Hoy más que nunca los dirigentes nacionales de los distintos partidos políticos están obligados a guardar mesura por el caso de Iguala, Guerrero, ante el proceso electoral que los ciudadanos tenemos encima. Acostumbrados a sacar raja política de la tragedia humana.
En otras circunstancias el Partido de la Revolución Democrática estaría amarrado en el poste de los sacrificios por lo que ha hecho y dejado de hacer el mandatario de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero, y el ex alcalde de Iguala, José Luis Abarca, ambos con credencial perredista.
Prudencia en sus declaraciones y peticiones del Partido Revolucionario Institucional y del Partido Acción Nacional toda vez que no pueden garantizar que en sus filas sólo hay militantes pulcros y comprometidos.
En política “la liebre salta en cualquier momento y desde cualquier matorral” (partido).
Ciertamente los reflectores que manifiestan la tragedia en aquel Estado son acaparados por los citados personajes perredistas y poco se habla del alcalde de Cocula, investigado por posible responsabilidad en los lamentables sucesos, -militante del Revolucionario Institucional, por cierto-.
Imposible precisar cuántos militantes de los partidos políticos están inmiscuidos en la narco política.
“Lo que hoy solicites para tu adversario político mañana lo estarán requiriendo para ti”. El clásico “sube y baja”, “los claroscuros”, los dos rostros de quienes ejercen la política.
Coinciden el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) en que la renuncia del mandatario de Guerrero, Ángel Aguirre no es la solución. Tampoco comulgan con quienes solicitan la desaparición de poderes en aquella entidad.
El Partido Acción Nacional (PAN) al pensar diferente se ganó la expresión:
“Es parte de una campaña electoral”, denunció el diputado del Partido del Trabajo, Manuel Huerta Ladrón de Guevara.
¡AHÍ ESTÁ EL MEOLLO DEL ASUNTO! Intereses partidistas-electorales mezclados en un asunto de prioridad nacional: encontrar a los estudiantes desaparecidos.
ENTRE MEXIQUENSES
Las opiniones no deben ser contadas sino pesadas. Séneca Anneo.
César Camacho Quiroz, presidente del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), a pregunta expresa señaló que el gobierno federal está presente -en Guerrero-, en una actitud de solidaridad que no tiene que ver con la competencia formal de asuntos que son del Estado, de los municipios o de la Federación. El gobierno de Enrique Peña está presente en Guerrero para coadyuvar con la pronta responsabilidad en el entendido que no debe haber impunidad cuando se trata de comisión de delitos que afectan la tranquilidad y la buena marcha de todo el estado, señaló.
No compartimos, ¿será que no entendimos?, la postura del líder nacional del partido tricolor basados en lo que un día antes el propio Enrique Peña Nieto precisó: “El Ejecutivo tiene una responsabilidad y un objetivo, esclarecer el caso Iguala, encontrar a los estudiantes de quienes se desconoce hasta el momento su paradero y dar con los responsables materiales e intelectuales”, reafirmó el presidente de México.
En nuestro pobre entender. Todo el poder del Estado mexicano está en Guerrero no para coadyuvar en las investigaciones; el gobierno federal ha atraído el caso en su totalidad y se ha responsabilizado del mismo y el Ejecutivo ha asumido y manifestado un compromiso.
Ciertamente la tragedia se produjo por incapacidad y/o ingobernabilidad de ciertos  personajes; sin embargo, cuando el problema ha rebasado por completo a las autoridades -alcaldes, Poder Legislativo, y por supuesto el Ejecutivo de un Estado- es entonces que se requiere la mano y el mando del máximo responsable en el país.
ABSTENCIONISMO
El ausente se marca cada día. Proverbio japonés.
Inmersos en un proceso electoral de suma importancia para el país, la sombra del abstencionismo se agiganta.
La poca credibilidad ciudadana sobre las promesas que en número exagerado realizan los candidatos avalados por sus partidos políticos, se suma la desconfianza y el temor de emitir su voto por un “delincuente de cuello blanco”, que pueda llegar tranquilamente al Senado de la República, alcaldías y gubernaturas.
Ojalá partidos y candidatos sean iluminados por un rayo y durante el proceso se porten de manera ecuánime, sobria y realista. Antes de recurrir a los excesos y mentiras de siempre con sus campañas difamatorias. Deben trabajar en el método que logre convencer al ciudadano respeto a la integridad de sus elegidos.
Ayer el Partido Revolucionario Institucional se unió a la petición del Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática para asegurar la legalidad y la legitimidad de las elecciones.
Someternos todos al imperio de la ley es mucho más que un pacto, una obligación.
Hacemos votos porque bajo las directrices de la autoridad electoral, en el ámbito nacional y de las entidades, el gobierno federal, los de los estados y los partidos, estemos a la altura de lo que la sociedad merece: una sana competencia que favorezca la participación ciudadana anunció la dirigencia nacional del Revolucionario Institucional.
Por supuesto los mexicanos tomamos la declaratoria del PRI como una obligación real y no sólo una promesa de campaña.
Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final… A mi manerA.
Correo electrónico: aguirre@localhost

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