A mi manerA

Por Julio A. AGUIRRE

La verdad es corta y simple.
La verdad es corta y simple.

* Discurso agotado.
* Cuidar la imagen.
* Fuera máscaras.

o hay mejor agujón que la necesidad. Homero.
Lejos están las autoridades de hacer grandes fiestas por la inauguración de ciertas obras que si bien son necesarias no alcanzan a medio cubrir a una sociedad que se siente desnuda y descobijada.
Existía interés de la sociedad mexiquense por conocer el mensaje que diría el Presidente de México, Enrique Peña Nieto, en su primera visita del año al estado que lo vio nacer.
En el municipio de Tultitlán donde el Ejecutivo federal inauguró la Línea 2 del Mexibús que correrá de Tultitlán a Cuautitlán Izcalli, no escuchamos nada fuera de lo común. Peña Nieto recurrió a lo antiguo, las frases y promesas que hemos venido escuchando desde que arrancó su administración.
“No habremos de distraernos en el trabajo y la entrega para dar resultados a los mexicanos”, dijo.
La intención de su gobierno es que a México le vaya bien “más allá de la retórica”, es decir que los beneficios lleguen a los bolsillos de los mexicanos, agregó.
“El primero que quiere que a México le vaya bien es el presidente de la República”.
Frases hechas y viejas que al recurrir a ellas manifiesta que las buenas intenciones no han sido alcanzadas -nadie promete lo que ya cumplió-.
El país necesita ir “más allá de la retórica”, como apuntó el Presidente.
DISCURSOS
En los momentos de crisis, sólo la imaginación es más importante que el conocimiento. Albert Einstein.
Desde nuestra miopía política sentimos que el presidente de México será muy cauto en su oratoria tras las críticas recibidas por el mensaje que envió a los mexicanos con motivo de las fiestas navideñas, y que no convenció a la mayoría de los mexicanos.
Mantenerse en el ánimo y gusto del pueblo es enorme responsabilidad de los “héroes anónimos” encargados de elaborar los discursos que día a día el mandatario hace llegar al pueblo.
Obviamente el Presidente no tiene tiempo para estar haciendo esa tarea; por ello y justamente para ello tiene un ejército de asesores, personajes encargados de cuidar al máximo la figura presidencial.
Desde el 26 de septiembre del 2014, fecha que quedará grabada en la historia del país, y en la memoria de todos los mexicanos por los lamentables hechos de Iguala, Guerrero, los discursos elaborados no han hecho mella, y la credibilidad presidencial se ha venido diluyendo.
Lo dijo Peña Nieto en su momento, no le importaba perder popularidad, trabajaba -se ocupaba- para no perder la confianza de quienes votaron por él, y de quienes no lo hicieron, también.
Queda la impresión que el basto equipo del mexiquense se esmera en el discursos que el mandatario ha de externar durante sus giras de trabajo por el extranjero donde la prensa internacional cataloga al Ejecutivo como un personaje “fuera de serie”.
Importantísimo la buena imagen que pueda lograr quien guía los destinos del país en casa ajena, no menos interesante y obligatoria que el presidente de los mexicanos, y quienes lo rodean, piensen, escriban, y actúen para convencer a su pueblo.
Sin inversión del extranjero imposible conseguir los avances que el país requiere, lo entendemos; sin embargo que nadie pierda de vista el jardín por pretender observar la huerta.
INTERESES
El comienzo de la filosofía es el reconocimiento de la pugna entre las opciones. Epicteto
Mucho polvo ha levantado en la entidad mexiquense lo que se ve venir dentro del Partido Revolucionario Institucional (PRI), respecto a los “elegidos” que estarán compitiendo -y muchos de ellos ganando, no lo duden- curules en la Legislatura local, en el Congreso de la Unión, y las sillas municipales -alcaldías-.
Pecaríamos de ineptos responsabilizar de tal hecho al presidente nacional actual del partido tricolor y en el caso que nos ocupa al dirigente mexiquense.
Los que estuvieron, los que están, y quienes ocuparán dichos cargos tienen un script del que no pueden apartarse. Son las formas y el fondo lo que les ha dado resultados de siempre, salvo los descalabros presidenciales en que Acción Nacional se adueñó de la silla máxima durante dos sexenios.
Por encima de molestarse ante las opiniones el priismo de siempre debe aceptar los dichos, que siempre han sido sustentados por los hechos, y seguir haciendo lo que les conviene, pese a quien le pese y caiga quién caiga.
El problema no es de quien opina, la problemática es que anuncien una cosa y culminen otra.
La verdad es simple. Ha llegado el momento que el PRI, PAN, PRD y el resto de partidos se vayan por la elección de unanimidad, se quiten la máscara y acepten lo que a “escondidas” viene realizando tiempo atrás.
Llegó la hora que los partidos políticos ofrezcan su “menú político” a la sociedad y sea esta la que elija la sopa preferida: de fideos y de “jodeos”; eso sí, colocando el anuncio  que la primera ya se acabó.
El 8 de enero en este espacio expusimos la necesidad de que el PRI, al igual que el resto de partidos políticos se oxigenara, recalcando que los puestos no se heredan y que el cambio de nombres pero no de apellidos dejaría al partido en las mismas condiciones de siempre.
Los partidos eligen a los candidatos; el pueblo escoge a sus servidores públicos, tan fácil como eso.
Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final…A mi manerA.
Correo electrónico: aguirre@localhost

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