A mi manerA

Por Julio A. AGUIRRE

Enrique Peña. El apapacho en grande, asegurado.
Enrique Peña. El apapacho en grande, asegurado.

“Fuego cruzado”
“Dádivas” en acción.
* EPN, regreso a casa.

No basta saber, se debe también aplicar. No es suficiente querer, se debe también hacer. Johann Wolfgang von Goethe.
Ciudadanos del Estado de México viven un “triángulo de sobrevivencia” que complica, aún más, el actuar de las autoridades empeñadas en suavizar el gran dolor de cabeza que viene proporcionando la delincuencia.
Preocupante, pero sobre todo ocupante, el enojo de la ciudadanía mexiquense que del amago de linchamiento pasa hacerse justicia por propia mano en contra de quien viola sus derechos, pertenecías y la vida misma, sean delincuentes o encargados de brindar seguridad.
Apenas han transcurrido 25 días del 2015 y ya se han registrado dos actos de linchamiento en la entidad tras chocar población y policías estatales.
Enterado de la situación Damián Canales Mena, titular de la Seguridad Ciudadana, manifestó el pasado fin de semana que no se tolerará se tome la justicia por propia mano, pero al mismo tiempo no garantizó se puedan evitar dichas reacciones en posteriores hechos, a pesar que tanto civiles como uniformados puedan resultar lastimados.
Antes de exigirle, como encargado de la seguridad de la sociedad, garantizar que hechos lamentables se sigan dando, Canales Mena sabe que actos como los señalados se pueden seguir presentando en cualquier momento y cualquier rincón del extenso territorio mexiquense.
Recordemos que no pocos choferes del transporte público han sido prácticamente arrebatados de una sociedad harta de tantos accidentes mortales. No siempre será así.
Grave resulta que el ciudadano común y corriente en defensa propia hiera o mate al atacante, más lamentable aún, que la ciudadanía arremeta en contra de quienes son encargados de resguardar la tranquilidad.
Dos grandes problemáticas enfrenta la ciudadanía. Cuidarse de los ladrones y resguardarse de las autoridades.
Dos graves problemáticas enfrenta el gobierno. Cuidarse de los malhechores y a la vez  de los enemigos que tienen en casa, usan pistola, portan uniforme y además, cargan una placa.
Parecen regresar, si alguna vez se fueron, las opiniones de tenerle más miedo a los uniformados que a los delincuentes.
Los mexiquenses están inmersos en un fuego cruzado llevando todas las de perder.
Por otro lado ese “modelo” de policía, que tanto presumen las autoridades, no sólo no cumple con la obligación de protección ciudadana, sino que se convierten en otra sería preocupación.
El gobierno del Estado, en su afán de contar con hombres mejor capacitados, no ha escatimado esfuerzo en programas de entrenamiento con cursos que la misma policía francesa ha impartido, lo cual, no deja de ser un arma de dos filos.
O no han aprendido nada o bien lo asimilado, o se ha puesto en práctica para beneficios personales y se afecta por ende a la institución del gobierno; y lo más grave, a una población harta e indefensa.
Obviamente todo ser pensante se opone a ver actos de barbarie -linchamiento-, pero en este drama están inmiscuidos personajes e instituciones.
Los mexiquenses, del miedo, han pasado al arrojo, y de la calma y confianza en sus elementos y jefes policiacos, a tomar “la justicia por mano propia”.
Nada bien pinta para el territorio mexiquense este incipiente 2015. ¡Claro que hay “focos rojos” encendidos!
PROCESO EN PAZ
En metafísica, los antiguos lo han dicho todo. Nosotros coincidimos con ellos o repetimos lo que han dicho. Todos los libros modernos de esta índole no son más que repeticiones. Francois Marie Arouet de Voltaire.
El proceso electoral que se avecina robará atención al gobierno del Estado de México, al gobierno federal y obviamente a las entidades donde estarán en disputa cargos de elección popular. Lo anterior no obsta para que las autoridades cumplan con sus obligaciones y compromisos aunque sus actos no sean publicitados.
Los números en el Estado de México son impresionantes al estimarse que 24 mil candidatos contenderán para ocupar 75 diputaciones locales (45 de mayoría relativa y 30 de representación proporcional); 125 presidencias municipales; 141 sindicaturas (133 de mayoría relativa y ocho de representación proporcional) y mil 346 regidurías (792 de mayoría relativa y 554 de representación proporcional).
Frente a tal hecho, el gobierno ha garantizado cumplir cabalmente con lo estipulado por la normatividad electoral en cuanto a la entrega de apoyos sociales, los cuales seguirán llegando a la gente pero no se emitirá publicidad ni se desarrollarán actos públicos en las fechas marcadas por la Ley, y con ello respetar la dinámica de este proceso democrático.
Lo que unos están obligados a callar, otros son autorizados para gritar.
Nos imaginamos a los candidatos de los partidos políticos tocando puertas -ahora sí- pidiendo el voto y otorgando el bote de pintura, la escasa despensa, la playera corriente, acarreando a los más necesitados a sus actos proselitistas otorgándoles la matraca, la gorra corriente, la torta sudada y el refresco.
No pocos solicitando la credencial de elector a cambio de ciertas cantidades.
Y sobre todo prometiendo lo inimaginable y lo imposible.
¡Plaga de Chapulines a punto de invadir suelo mexiquense! ¡Preparémonos!
COMO VA…
Energía… nueva visita del presidente de México, Enrique Peña Nieto, a la tierra que lo vio nacer, Atlacomulco, Estado de México. La finalidad, dicen, recuperar la infraestructura de almacenaje en gran escala y favorecer el crecimiento de las pequeñas economías. El Ejecutivo federal inaugurará el segundo almacén granelero Diconsa, de una red de 11 que permitirá generar una reserva estratégica de maíz.
Nada como volver a casa, refrán que aplicaría en el propio guía de los mexicanos y que servirá para llenarse de energía. Rodeado de su gente con el escenario ideal para que las porras, aplausos, saludos y peticiones de foto con el Ejecutivo se den a granel.
Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también amé, puedo seguir hasta el final… A mi manerA.
Correo electrónico: aguirre@localhost

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