Análisis

Tomás FLORES ROSALES

Jesús, PGR
Jesús, PGR

* The Ecnomist
Una de las revistas más importantes del mundo ha retomado los casos Iguala y Tlatlaya, y la verdad al haber sido una de las publicaciones extranjeras que reconoció la fuerza con la que arribó a la Presidencia de la República, Enrique Peña Nieto, desafortunadamente ahora difunde ciertas dudas sobre el gobierno de México en materia de  derechos humanos.
En algunas publicaciones vía Internet como en SINEMBARGO.MX (http://www.sinembargo.mx) se describe lo siguiente al respecto:
La muerte y desaparición de estudiantes de la escuela rural de Ayotzinapa, Raúl Isidro Burgos, ocurrida en Iguala, Guerrero, y la ejecución de 22 civiles perpetrada por elementos del Ejército mexicano en Tlatlaya, Estado de México, han puesto a prueba la credibilidad de la administración Enrique Peña Nieto en la aplicación de los derechos humanos, la cual «hasta el momento, no ha tenido altas calificaciones» en la materia, publica The Economist.
La revista británica da cuenta en un artículo cómo la administración Peña Nieto ha tratado de restar importancia a la violencia de México y promocionar, por el contrario, el potencial económico del país.
Además cuestiona los motivos por los que fueron asesinados tres normalistas y por los que aún permanecen desaparecidos otros 43: «No está claro por qué los narcotraficantes iban a matar a estudiantes de izquierda cuyas protestas son en su mayoría contra el Estado y los jefes políticos locales. Tampoco está claro por qué las autoridades federales no investigaron con anterioridad las acusaciones contra los políticos locales en Guerrero que los vinculan en el tráfico de drogas.
The Economist dice que con el hallazgo de las seis fosas en Iguala, en donde se localizaron los restos de al menos 28 personas, «Peña Nieto dijo lo que todo mundo sospecha: que las víctimas estaban entre los alumnos que desaparecieron después de una noche de violencia policial en Iguala el 26 de septiembre en el que murieron seis personas». «Si se confirma esto, sería la peor masacre en casi tres años de mandato del Presidente», dice The Economist.
Sobre los hechos ocurridos en Tlatlaya dice que «durante todo el verano la versión oficial fue que las muertes se produjeron durante un tiroteo entre un grupo de delincuentes y las fuerzas armadas. Eso sólo cambió después de que la Associated Press encontró un testigo que dijo que las víctimas fueron fusilados después de haberse rendido y desarmado. El gobierno ahora dice que hay al menos tres de los soldados detenidos por el asesinato», publica el semanario inglés.
Tanto los hechos registrados en Tlatlaya el 30 de junio pasado, como los ocurridos en Iguala hace dos semanas han sido ampliamente difundidos en la prensa internacional. Medios como The New York Times, Washington Post, LA Times, The Guardian, The Wall Street Journal, The Finantial Times, El País y El Mundo, entre otros, han publicado artículos de opinión como crónicas y reportajes de estos sucesos.
No son desconocidas para el gobierno federal estas divulgaciones en la prensa extranjera, por lo que seguramente se atenderán a fin de resarcir la imagen que podría estar siendo afectada no obstante que era positiva la del sexenio presidencial cuando inició.
SÍNTESIS POLÍTICA
La verdad, a parte de la del presidente de México, Enrique Peña Nieto, se están sumando otras voces a favor de que se esclarezcan los casos Tlatlaya e Iguala a fin de castigar a los responsables, lo cual seguramente en breve se darán a conocer los primeros resultados como lo afirmó ayer el procurador Jesús Murillo en lo que respecta al estado de Guerrero.
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