Análisis

Tomás FLORES ROSALES

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* Tlatlaya y CNDH
Ayer en este espacio se comentó la necesidad de continuar con los protocolos de seguridad y blindaje ante la presencia de la delincuencia organizada en el territorio mexiquense en virtud de que el caso Tlatlaya  aún está pendiente, mismo que se puede empatar con el de Ixtapan de la Sal sino se logran acciones contundentes para no bajar la guardia en esta materia.
Por eso  tal vez el gobernador, Eruviel Ávila Villegas, dio a conocer el reforzamiento  y la continuidad de las determinaciones en contra de este flagelo y recalcó las medidas para evitar la infiltración del crimen organizado en los cuerpos policiacos como al parecer ocurrió en Ixtapan de la Sal.
Y la verdad las políticas públicas encaminadas a evitar la actuación de la delincuencia organizada en la entidad deben ser permanentes, pues, como se aseguró, los acontecimientos en Tlatlaya de junio pasado podrían retomar fuerza y seguirse mezclando con los eventos de Iguala, Guerrero.
Para pocos pasó desapercibido que ayer la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), dio a conocer los resultados de sus investigaciones relacionadas con el municipio sureño de Tlatlaya, cuya recomendación por el fusilamiento de presuntos delincuentes a manos de miembros del Ejército, se envió a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), a la Procuraduría General de la República y al gobierno mexiquense, cuyo mandatario seguramente dará respuesta a esta situación.
De acuerdo a lo que se difundió en los medios de comunicación electrónicos, siete elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional ejecutaron a 15 de las 22 personas muertas la madrugada del 30 de junio en Tlatlaya.
El informe dado a conocer por el ombudsman nacional, Raúl Plascencia Villanueva, describe que fueron ocho los militares involucrados inicialmente en los hechos; sin embargo, uno quedó herido en un primer enfrentamiento que fue constatado en las indagatorias de la CNDH.
Se narra que alrededor de las 04:25 horas del 30 de junio, un camión con elementos del Ejército detectó la presencia de una persona armada que proporcionaba seguridad a una bodega de San Pedro Limón, Tlatlaya.
Al echarse en reversa el vehículo de la Sedena para verificar el lugar se registró un enfrentamiento donde participaron «algunas» de las personas que se encontraban armadas dentro de la bodega, ahí, un militar resultó herido.
Posteriormente, los militares entraron a la bodega y «privaron arbitrariamente de la vida a las personas que se encontraban rendidas».
De las 22 personas que murieron (un adolescente de 17 años y una menor de 15), cuatro personas resultaron heridas por el enfrentamiento, tres más lesionados en el intercambio de disparos y los 15 restantes fueron privados de la vida arbitrariamente por personal militar.
Las dificultades que encontró la CNDH para su investigación fueron la versión oficial que indicaba en un inicio que las 22 personas murieron en un enfrentamiento con el Ejército, la alteración del lugar de los hechos y no haber tomado la declaración de los sobrevivientes. Ante esto  -como ya se asentó- la CNDH emitió una recomendación a la Sectaria de la Defensa Nacional, cuyo titular es Salvador Cienfuegos, por la acción de los elementos involucrados, a la PGR y al gobierno del Estado de México.
SÍNTESIS POLÍTICA
Muchos priistas, panistas y perredistas interesados en las candidaturas a alcaldes y diputados locales y federales ya están en plena ebullición preelectoral, por lo que bajo el agua -según ellos- tratan de posicionarse para que sean tomados en cuenta por sus respectivos partidos y de esa manera competir en las urnas la primera semana de junio próximo, y la verdad algunos empiezan a perder las formas, por lo que aquellos que piensan que se les va ir a tocar la puerta de su casa para que participen se quedarán esperando en virtud de que una mayoría de prospectos ya llevan el camino adelantado, trascendió.
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