ANDA expresa sus condolencias

*Destaca legado que deja “Chespirito”

La Asociación Nacional de Actores (ANDA) expresó sus condolencias por el sensible fallecimiento de Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”, quien fue socio honorario de dicho gremio. A través de un comunicado, la ANDA señaló que el actor y comediante fallecido este viernes a la edad de 85 años en Cancún, Quintana Roo, dejó una larga huella de éxitos en México y el mundo, logrando una cantidad impresionante de seguidores de sus icónicos personajes como “El chavo del 8″, “El Chapulín Colorado”, “El doctor Chapatín”, entre otros.
Se destacó que el legado de Bolaños abarca sus aportaciones como actor, comediante, dramaturgo, escritor, guionista, compositor, productor, director de televisión y compañero.
Se espera que los restos de “Chespirito” sean trasladados a esta capital el día de mañana para un homenaje de cuerpo presente.
Roberto Gómez Bolaños nació en la Ciudad de México el 21 de febrero de 1929, inició su carrera como publicista, luego incursionó como guionista en filmes como “Viruta y Capulina”, con quienes tuvo su primera participación como actor. Escribió para los programas de mayor audiencia entre 1960 y 1965, en 1970 surgió su propio programa, “Chespirito”, en el cual aparecieron sus personajes el “Chapulín colorado” y más tarde el “Chavo del ocho”, con ellos extendió su fama por todo Hispanoamérica y Estados Unidos.
Otros inolvidables personajes de Gómez Bolaños son el “Chómpiras”, “Doctor Chapatín” y “Chaparrón Bonaparte”, estos siempre acompañados de un excelente cuadro de actores, que lo siguieron no sólo en el ámbito artístico, sino que se conviertieron muchos de ellos en sus grandes amigos y compañeros de vida.
En el campo cinematográfico escribió “El Chanfle”, “Don ratón y Don ratero” y “Música de viento”, en teatro, la obra “11 y 12″, que tuvo una larga temporada de gran éxito. Bolaños recibió un homenaje por los 30 años de “El Chavo del Ocho”, además fue reconocido con la Medalla por Méritos en el Extranjero en 1991 y la Medalla María Teresa Montoya en 2001.