Angélica Vale divide su tiempo entre ser mamá y estrella

Foto Francisco Martínez

Por Monick Huitrón

La mañana de ayer nos dimos cita en Valle de Bravo para cubrir la grabación de un par de escenas de la telenovela: “Y mañana será otro día”, protagonizada por Angélica Vale, Alejandra Barros y Diego Olivera.

En medio de los ensayos, así platicamos con la reina del rating, Angélica Vale.

Monick: Qué padre que gracias a este proyecto te podamos tener de regreso en México. ¿Qué fue lo que te sedujo de este personaje para que aceptaras volver a trabajar en México?

Angélica: ¡Todo! Empezando por Carlos Moreno que es el productor, me contó la historia y me encantó; le dije, ¡sí, por favor! Luego me dijo que era un protagónico y, pues, Televisa, México, era como regresar a casa; se oye muy cursi, pero en mi caso sí es, porque yo sí crecí ahí.

Monick: Pero, además, qué agasajo porque te vemos los fines de semana también.

Angélica: ¡Claro, pobrecitos!

Monick: La gente dice ¿cómo de qué privilegios goza La Vale?

Angélica: No sé. La verdad es que se acomodó todo muy padre, yo no me puedo quejar en lo más mínimo; estoy feliz de que repitan La fea más bella, que hay niños que sepan quién soy, por la fea, es un regalo de Dios. Y, ahora con esta telenovela que, ahí va muy bien.

Monick: Siempre sabes elegir los personajes adecuados; muy humanos, como el de Mónica.

Angélica: He tenido suerte. Más bien, me llegan, creo que por el único que sí luche hasta decir basta, fue por La Fea Más Bella. Pero los demás, he tenido la suerte de que piensen en mí y me llamen. Para esta novela, el productor quería una mujer normal, para ser una secretaria normal; no quería a la típica chava guaperrima  y sexy, entonces me habló a mí y yo le dije que sí, encantada de la vida. Gracia a Dios, porque soy muy feliz dando el mejor de los mensajes. Al final, es un personaje positivo que quiere salir adelante, que quiere ser feliz.

Monick: Y es un súper mensaje para las mujeres que ven la historia y que te admiran, además.

Angélica: Y que además pueden estar metidas en un rollo de depresión fuerte, porque sí pasa y uno no se da cuenta que anda en la depresión.

Monick: Y es el mal del siglo.

Angélica: Sí. Y la falta de autoestima e inseguridad, y los únicos que nos podemos curar somos nosotros mismos. Por eso me gusta hacer este tipo de papeles en lo que siempre hay un foco de esperanza.

Monick: ¿Dónde están los bebés? ¿Cómo les haces?

Angélica: ¡No me recuerdes! Están allá, en Estados Unidos. Mira, le hago como cuando te tienes que aventar a una alberca y sabes que te tienes que aguantar la respiración, así le hago. De aquí a allá sé que no los voy a ver y sé que no respiro y me aviento. Es la mejor forma de describir el sentimiento que tengo cada vez que los tengo que dejar. No sabes lo horrible que es. Pero, llego a una producción donde me quieren, donde me consienten, me cuidan; no me puedo quejar, me la paso bien en mi trabajo. Mis hijos están viendo también un ejemplo de una mamá trabajadora, que eso es muy importante.

Monick: ¿Qué día dicen corte y agarras avión?

Angélica: El día que dicen, corte, agarro avión: lunes, martes, jueves. El día que me dicen, te puedes ir a tu casa, en ese segundo agarro el avión para ir a ver a mis hijos.

Monick: ¿Cómo está mamá Angélica?

Angélica: Muy bien de abuela. Si no estoy yo allá, ella es la que cuida a los niños porque mi marido trabaja todo el día.

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