Artesanos aseguran pérdida de tradiciones

De cara al día de la Candelaria, artesanos comentan que la tradición de vestir niños Dios, se esta perdiendo con el paso de las nuevas generaciones, pues mientras los adultos mayores atesoran a sus figuras y les buscan nuevos ropones cada año o reparan, los jóvenes van perdiendo el interés.

“Los hay de todos los materiales, pero son los más grandes los que los traen a arreglar, incluso hemos visto qué hay hasta de plástico, porque no se desgastan, aunque sí, el más común sigue siendo el de yeso. Aquí también le damos mantenimiento a los de madera”.

Lo comentó así don Elías que en esta época es uno de los resanadores jóvenes que buscan mantener viva esta tradición católica.

“A mí sí me gusta traer a mi niño Dios, pero tampoco le invierto tanto, ya no sé puede, digo, no es regatear ni escatimar en el gasto, pero tampoco que abuse la gente”, declaró Rocío Lara, quien llevó su imagen a resanar de los dedos, lo que costará 40 pesos.a