Días claves de la “guerra comercial” China-EUA rumbo a Cumbre del G20

REDACCIÓN

La guerra comercial entre Estados Unidos y China por apuntalar sus economías en el mundo, llegará a la cumbre del G20 con advertencias mutuas de incrementar los aranceles si no hay acuerdo y la preocupación mundial de que el conflicto afecte el crecimiento económico global.

El diferendo comercial inició con la llegada al poder de Donald Trump, quien busca frenar el déficit comercial que su país registra ante el gigante asiático por casi 420 mil millones de dólares mediante el incremento de aranceles, acusando prácticas ilegales de comercio y presunto robo de propiedad intelectual.

Por su parte, China contraataca aplicando otros aranceles a productos de Estados Unidos y acusa que este país debe dejar el unilateralismo y el proteccionismo, para ajustarse a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

El inicio de la guerra comercial

Las primeras imposiciones de aranceles sucedieron en enero de 2018, cuando Estados Unidos aplica 30 por ciento a los paneles solares importados y 20 por ciento a las lavadoras chinas, pero sobre todo fue en el mes de marzo cuando grava las importaciones de acero con 25 por ciento y de aluminio con 10 por ciento.

China, el principal exportador de acero, responde en abril gravando del 15 al 25 por ciento a 128 productos, en los que figuran frutas, alcoholes, aluminio reciclado y tubos de acero importados del gobierno de Washington y continúan las advertencias mutuas de mayores gravámenes.

En junio, Trump anuncia la imposición de aranceles de 25 por ciento o 50 mil millones de dólares sobre importaciones con alto contenido tecnológico, provenientes de China, a lo que Beijing emite una respuesta similar poco después.

El 6 de julio, Estados Unidos aplica los primeros aranceles específicos contra China de 25 por ciento sobre 818 productos chinos importados con valor de 34 mil millones de dólares y revisa otros productos con valor de 16 mil millones de dólares.

Por su parte, China toma medidas de represalia al imponer un arancel de 25 por ciento a 545 productos procedentes de Estados Unidos, por un valor similar de 34 mil millones de dólares, incluidos productos tecnológicos e industriales, como automóviles y bienes agrícolas.

El 11 de julio, el gobierno de Donald Trump ordena imponer aranceles por valor de 200 mil millones de dólares, el 10 por ciento, a productos que importa de China.

China respondió con aranceles de 25 por ciento a más productos estadunidenses con valor de 16 mil millones de dólares, además de que el 27 de agosto denuncia a ese país ante la Organización Mundial del Comercio por los gravámenes basados en leyes de Estados Unidos.

En el mes de septiembre, Trump escala el conflicto con China y le impone tarifas adicionales de 10 por ciento con valor de 200 mil millones de dólares sobre las importaciones de China, lo que avivó la guerra comercial.

El gobierno chino respondió con la imposición de aranceles a bienes provenientes de Estados Unidos por un valor de 60 mil millones de dólares, entre ellos al gas natural licuado.

El 1 de diciembre en la Cumbre del Grupo de los 20 (G20) que se llevó a cabo en Argentina, Xi Jinping y Donald Trump acordaron una tregua de 90 días para dejar de imponer nuevas tarifas arancelaria y continuar las conversaciones comerciales.

El mismo día, Meng Wanzhou, directora ejecutiva del gigante tecnológico chino Huawei, fue detenida en Canadá a pedido de Estados Unidos que busca extraditarla para que enfrente cargos por supuestos negocios que la compañía hizo en Irán, en violación de sanciones impuestas por Washington. En represalia, China detuvo a dos canadienses por diferentes motivos.

2019, la guerra comercial y la variante tecnológica

A finales de febrero, en las diferentes rondas de negociaciones para llegar a un acuerdo comercial satisfactorio para ambos países, Trump aplaza los gravámenes que tenía considerado aplicar a partir de marzo de 2019 con valor de 200 mil millones de dólares.

A principios de mayo, la Casa Blanca acusa a Beijing de incumplir partes clave de un acuerdo sobre las conversaciones y decide elevar la tasa arancelaria del 10 al 25 por ciento a varios productos chinos sobre 200 mil millones de dólares, entre ellos bienes de consumo y algunos muebles.

Ese mismo mes, Trump declara emergencia de seguridad nacional y prohíbe a las compañías de su país usar productos con tecnología extranjera que pretenden espiar a Estados Unidos, y pone en la lista negra a la compañía Huawei.

El 20 de mayo, la organización multinacional Google, entre otras compañías estadunidenses, anuncia que dejará de vender componentes y programas a la firma china.

En respuesta, a finales del mes de mayo, China llama a Estados Unidos a poner fin a sus prácticas contra la empresa tecnológica y anuncia que gravará productos estadunidenses por valor de 60 mil millones de dólares, como maquinaria y harinas, así como algunos elementos químicos de tierras raras.

El 22 de mayo, el presidente chino pide a su pueblo prepararse ante riesgos y desafíos internacionales, mientras medios chinos advierten que su país podría tomar represalias utilizando su dominio sobre la producción de minerales de tierras raras que exporta a Estados Unidos para elaborar productos de alta tecnología.

Desde que inició este conflicto, Estados Unidos le impuso impuestos a China por 250 mil millones de dólares, mientras que el gigante asiático le aplicó 110 mil millones de dólares en respuesta, de acuerdo con la BBC News que cita fuentes de la Oficina del Censo de Estados Unidos.

El 2 de junio, la Oficina de Información del Consejo de Estado de China presenta el “Libro blanco” en el que acusa a Washington de adoptar medidas unilaterales y proteccionistas, utilizar los aranceles como un “gran garrote” y obligar a otros países a aceptar sus demandas bajo su lema de “América Primero”.

El 4 de junio, la Oficina de Representación Comercial y el Departamento de Tesoro de Washington responden al “Libro Blanco” y niegan que la imposición de aranceles a China afecte la soberanía de ese país, acto seguido acusan a la nación asiática de mantener prácticas comerciales desleales y de incumplir los acuerdos a los que se había comprometido en las negociaciones bilaterales.

Para este mes de junio, Trump señala que decidiría después de la reunión de los líderes de las 20 economías más grandes del mundo, si impone aranceles adicionales por al menos 300 mil millones de dólares a productos chinos.

El 18 de junio, el presidente estadunidense anuncia que se reunirá en la ciudad japonesa de Osaka con su par chino Xi Jinping, en el marco de la cumbre del Grupo de los 20 (G20), que confirma el presidente chino al señalar que se “encuentra listo” para reunirse con Donald Trump.

Rumbo a la Cumbre del G20, que se realizará los días 28 y 29 de junio en Osaka, Japón, todavía no se ven visos de acuerdo comercial entre las dos potencias, en medio del inicio de la campaña por la reelección presidencial de Trump y de la preocupación internacional por una posible desestabilización económica global.