Discurso xenofóbico y de odio

* Pide CNDH a EUA trato digno y
respetuoso a migrantes mexicanos.

Washington.- El presidente de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México, Luis Raúl González Pérez, demandó a la administración Trump un trato digno, así como respeto al debido proceso de los mexicanos en Estados Unidos, especialmente los indocumentados.
González Pérez, quien realizó una visita de trabajo de dos días a Washington, se reunió con altos funcionarios de los departamentos de Estado y de Seguridad Interna (DHS) para abordar las preocupaciones de la CNDH sobre el “discurso xenofóbico y de odio” contra los migrantes. “Les transmitimos que deseamos un trato digno, debido proceso y un rostro humanitario en el contexto de migración”, dijo el funcionario en rueda de prensa al final de su visita.
“(Lo que hicimos fue) elevar la voz para hacer entender que cualquier política migratoria, y el derecho de las naciones a regular su migración, debe tener como principio el derecho a la dignidad de la persona”, sostuvo.
Representantes de la CNDH han visitado varias ciudades de Estados Unidos y han hablado con autoridades y organizaciones en Tucson (Arizona), San Antonio (Texas), Los Ángeles (California), y Seattle (Washington) para examinar la situación de los migrantes mexicanos. Durante su estancia, Gonzalez Pérez se reunió además con representantes de organizaciones no gubernamentales estadunidenses que abordan el tema migratorio como UnidosUS -antes Consejo Nacional de la Raza-, el Instituto de Política Migratoria (MPI) y la Oficina de Washington para América Latina (WOLA).
El presidente de la CNDH consideró interesante que el gobierno mexicano haya empezado a contratar bufetes de abogados como parte del programa de los centros de defensoría en los 50 consulados de México en Estados Unidos. En el caso de la defensa de los 690 mil beneficiarios del Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), conocidos como “dreamers”, González Pérez consideró importante que se cabildee en el Congreso para buscar una solución permanente. Se pronunció además porque el gobierno mexicano escoja algunos casos emblemáticos de “dreamers”, de tal manera que puedan sentar un precedente legal en Estados Unidos, y destacó la necesidad de que el gobierno mexicano esté listo para el eventual regreso de estos jóvenes a su país.
A menos de que el Congreso de Estados Unidos apruebe un mecanismo de alivio migratorio para los “dreamers”, los jóvenes indocumentados empezarán a ser elegibles para la deportación a partir de marzo de 2018, a razón de 30 mil al mes.