Empleados domésticos, grupo vulnerable a la explotación

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La Organización Internacional del Trabajo (OIT) expuso que los empleados domésticos constituyen uno de los grupos más vulnerables a la explotación, la violencia, el acoso y el trabajo forzoso, por lo que se requieren medidas eficaces para evitar estos abusos.

En el marco del Día Internacional del Recuerdo de la Trata de Esclavos y de su Abolición, aseveró que en todo el mundo las personas que trabajan en un contexto aislado, sin presencia de terceros, son particularmente vulnerables a la violencia y al acoso en el trabajo.

Tras referir que el mundo existen 67 millones de trabajadores domésticos, señaló que muchas mujeres terminan atrapadas en situaciones de trabajo abusivo que en algunos casos pueden equivaler a formas modernas de esclavitud.

Indicó que debido a que por lo general viven en el hogar de sus empleadores, estas personas son víctimas de varias formas de violencia y acoso, explotación y coacción, en particular de abuso verbal y violencia sexual, que en ocasiones pueden provocarles la muerte.

Para muchos de ellos, que pueden provenir de grupos pobres o marginados, migrantes o de indígenas, los  abusos cotidianos como la falta de descanso y el impago de su salario pueden conllevar fácilmente casos de trabajo forzoso.

De acuerdo con el organismo internacional, las normas internacionales pueden constituir herramientas muy eficaces para la protección de trabajadores domésticos.

Recordó que en el Convenio 189 sobre las trabajadoras y los trabajadores domésticos, aprobado en 2011, se reconoció la condición de trabajador a millones de empleados domésticos y se les empoderó para abogar por sus derechos en casos de violencia y acoso.

A nivel internacional, apuntó, se deben adoptar medidas eficaces para evitar el trabajo forzoso, proteger a las víctimas y velar por el acceso de estas a la justicia, y los países deben garantizar la aplicación de la legislación pertinente a los trabajadores en todos los sectores.

Comentó que a la fecha, 25 países han ratificado el Convenio 189, alrededor de 30 países han promulgado legislaciones o políticas que permiten ampliar la protección de estos empleados y sólo 25 naciones han ratificado el Protocolo relativo al trabajo forzoso.

A raíz de la aprobación de dicho acuerdo, se ha aplicado una estrategia internacional encaminada a brindar apoyo a gobiernos, trabajadores y empleadores con el propósito de fomentar el trabajo decente para este sector, puntualizó la OIT.