Gente que inspira

Foto Especial

CIBERNÉTICO

¡Un auténtico monumento a la grandeza!

Por Monick Huitrón

Este es el hombre que ha escrito una de las páginas más grandes en la historia de la lucha libre en México: se llama Cibernético y después de 25 años de historia, está convertido en un auténtico monumento a la grandeza.

El lunes 9 de noviembre de 2015 su nombre se volvió tendencia después de que en  sus redes sociales, confirmó su salida de la empresa Triple A y su alianza con Liga Elite, abriendo paso y poniendo el ejemplo a decenas de luchadores sobre la importancia de atreverse, de una vez por todas, a generar un verdadero cambio en el negocio de la lucha libre mexicana. Así tenía que ser, nadie más que él podría desafiar y retar a aquellos que juraban que ya todo estaba escrito, y es que, con Cibernético, nunca, nada está escrito. Su propia historia ha sido hecha y modificada por él mismo a su antojo y, siempre,  a base de desafíos y retos.

Ciber, es hijo único al que le tocó enfrentar de niño el divorcio de sus padres. Esto lo convirtió en un chico tímido. Es originario de Aguascalientes, pero creció en Azcapotzalco, en la Obrera Popular, uno de los barrios bravos de la ciudad de México, lo que le ayudó a hacerse de un carácter fuerte.  Siempre supo que sería luchador y su madre lo apoyó en todo. A sus quince años, ya entrenada duro en el gimnasio y pronto se dio cuenta que ser estrella de lucha libre, tomaría su tiempo y que para conseguirlo, necesitaría mucho más, que sólo buena suerte. En su etapa como debutante, le llegaron sus primeras desilusiones, ésas a las que se enfrenta cualquier chico con sus mismos sueños: falsos promotores, largas listas de  jóvenes aspirantes a luchadores y un panorama poco prometedor. Así, llegó el día de su debut bajo el nombre de Espíritu Negro, un domingo 31 de mayo de 1992, en la Arena Nezahualcóyotl. Y, como el tiempo pasaba y las grandes oportunidades no llegaban, hizo  maletas y se fue a ciudad Victoria donde no le fue nada bien: le tocó dormir en las calles, mal comer  y pasar días sin trabajar porque el promotor que se lo llevó, resultó poco profesional: Ciber, aún recuerda con nostalgia aquellos días, cuando su madre le hablaba por teléfono y le preguntaba cómo le estaba yendo, y, él, le decía que muy bien, que estaba triunfando; y, es que, a pesar de todo, no tiraba la toalla. Luego de seis duros meses, regresó al Distrito Federal  y se fue directo a la Arena México donde entrenó por tres meses y de donde salió huyendo cuando descubrió que había chicos que llevaban 5 años entrenando y esperando por una oportunidad.  Ese día, decidió que él no sería uno más del montón de jóvenes aguardando en el pasillo de las oportunidades. Se metió de lleno al fisicoculturismo, convirtiéndose en un master y ganando muchos reconocimientos por ello: después de algún tiempo, Canek, lo vio y sorprendido por su cuerpo, le sugirió que regresara al ring, que estaba listo para triunfar. Él, junto con dos caras, apadrinó su carrera. Lo demás, es historia: Ciber ha ganado todo lo que un luchador de su talla y nivel debe ganar en títulos, campeonatos, máscaras y cabelleras; en torneos nacionales e internacionales, triunfando en Japón, Puerto Rico, los Estados Unidos y muchos lugares más. Su carisma lo ha llevado también a participar en series y programas de televisión. Se hizo un comic inspirado en su personaje. En el año 2007 llegó al teatro con la puesta un Romeo muy Julieta. Muchas veces, sin quererlo, ha protagonizado polémica a su alrededor que ha sido motivo de noticia en diferentes medios de comunicación, principalmente, en programas de espectáculos. Pero, ¿qué hay en realidad, detrás de ese hombre rudo, de ése cuerpo perfecto y del personaje que ha cautivado a miles de personas en el mundo? Pues hay un hombre sencillo, un tipo inteligente, audaz y encantador  que siempre está buscando romper con lo establecido y con la monotonía en la que constantemente cae la lucha libre. Actualmente, encabeza uno de los proyectos televisivos más ambiciosos con TV Azteca y lo podemos ver  y disfrutar cada semana en Lucha Azteca. Además de ser la máxima estrella de la empresa Liga Elite, que pinta para convertirse en una empresa grande. Así pues, siempre sonriente y con ese sentido del humor que lo caracteriza, continúa escribiendo las páginas de su historia. Y, mire, cuando al pasar los años se hable de ídolos, de campeones y de verdaderas figuras del negocio de la lucha libre, se mencionará su nombre. Y, será la misma historia la que nos recuerde que, estrellas, hay muchas, pero Cibernético, sólo hay uno…