Gloria Trevi podría divorciarse

Foto Especial

* La cantante enfrenta una segunda crisis con su esposo y está  apunto de la separación.

Por Monick Huitrón

Bien dicen que nadie lo tiene todo en la vida y eso lo saben perfectamente muchas personalidades, que se dividen entre, tener éxito, o una familia estable y duradera. Eso es lo que está enfrentando hoy Gloria Trevi, que después casi 10 años de matrimonio, está a punto del divorcio.

Esta no sería la primera crisis que atraviesa Gloria en su matrimonio, ya que hace un par de años, declaró que estuvo muy cerca de la separación de Armando, pero que luchó por seguir juntos, logrando mantener unida a su familia conformada por sus dos hijos: Ángel Gabriel y Miguel Armando. Sin embargo, esta vez, las cosas son muy diferentes ya que ha dicho en a una televisora de Estados Unidos, que “ahorita le duele un poquito el corazón”, agregando que “hay quienes creen que porque te dieron un anillo ya eres pertenencia”.

Esta es la historia de muchas mujeres exitosas que salen todos los días a trabajar, a llevar el sustento a casa, mientras el marido se queda a cuidar de los niños; hace todavía 4 años atrás, la carrera de Gloria era manejada en gran parte, por su esposo, hasta que este se hartó y prefirió quedarse al frente de la casa y estar al tanto de sus hijos, pero al final, esto termina pesando, porque ella sigue triunfando y él, suponemos que debe sentirse un tanto frustrado por no tener realización profesional.

Además, no debe ser fácil ser el esposo de Gloria Trevi, una mujer fuerte y exitosa en todo lo que hace. Y, tampoco debe ser sencillo vivir a su sombra y aguantar que lo llamen “mantenido por su esposa” en redes sociales, cuando no tiene nada de malo si ese es el acuerdo que ellos tienen.

Ojalá que logren arreglar las diferencias que puedan estar poniendo en jaque esta bonita historia de amor, que empezó cuando Armando la visitó por primera vez en la cárcel de Chihuahua, convirtiéndose en un gran apoyo para su madre y Ángel Gabriel que en ése entonces era solo un bebé. Y, que al final, pueda más el sentimiento y todo lo que han pasado juntos; total, lo que la gente diga o piense, no tiene por qué afectarlos.