Impera la imprudencia en la ciudad

POR Guillermo Guadarrama

Pese al peligro que representa, no sólo para quien realiza estas maniobras, sino para terceras personas, peatones, ciclistas, motociclistas y hasta automovilistas, caen en la imprudencia de utilizar camellones como retorno y/o punto de cruce.

Por mencionar un caso, en Calzada El Pacifico a la altura de la zona conocida como “La Palma”, los transeúntes del lugar utilizan el camellón para retornar o cruzar la calle para entrar hacia Cacalomacán o San Buenaventura (según el rumbo tomado).

Durante poco más de una hora en el lugar, se contaron al menos siete motocicletas y un automóvil, cruzando por el camellón, así como seis ciclistas y más de 15 peatones que pasaron la calle justo por debajo del puente peatonal.

Como ejemplo de lo que debe hacer un ciudadano, también el periódico 8 Columnas tuvo la fortuna de presenciar a una persona cruzando sobre el puente peatonal con todo y bici.

Cabe destacar que esta vía es de alta velocidad, lo que podría causar un serio accidente vehicular a causa de la imprudencia, pues quienes viajan por esa zona, se ven a la necesidad de reducir drásticamente la velocidad para evitar chocar con quienes cruzan de esta manera.

En otro de los casos, la avenida Paseo Tollocan, a la altura de la facultad de Contaduría los automovilistas también utilizaban la parte baja de dicho camellón para utilizarlo de retorno, no obstante, las autoridades boquearon la zona.

Pero la simpleza con la que algunos automovilistas actúan, no conoce límites, pues más adelante, justo frente a la estación de Bomberos, se pueden ver las marcas de las llantas que pasan por ahí cruzando en pleno camino en curva arriesgando aún más su integridad física.

En ambos casos, no hay autoridades competentes para tratar de evitar que este tipo de sucesos continúen.

Foto Victoria Acevedo
Foto Victoria Acevedo