Layún y Chicharito ofenden a los aficionados

Foto Especial

* En sus redes sociales llamaron “Subdesarrollados” y “dormidos” a quienes aplaudieron la despedida de Osorio de la Selección Nacional.

Por Monick Huitrón

Es increíble el nivel de intolerancia que se vive todos los días en las redes sociales, y como si no bastara, dos de las más grandes figuras del fútbol mexicano hoy en día, y además, seleccionados nacionales, se sumaron a este mal hábito de ofender a quienes no piensan como ellos.

Todo empezó porque la era Juan Carlos Osorio al frente de la Selección, llegó a su fin. El técnico colombiano se despidió con un mensaje de agradecimiento por la oportunidad de dirigir a nuestra selección. Acto seguido, empezaron los mensajes de todo tipo, unos a favor y otros en contra, además de los ofensivos. Y, para ponerle sal y pimienta al debate de comentarios, hizo su triunfal aparición Miguel Layún, con este peculiar texto: “Las cosas que se leen de tanta gente subdesarrollada, con tan poca capacidad de expresión, que confieso me sorprende que el cerebro les indique cómo se usan Twitter y otras redes sociales”.

Y, por si no fuera poco, Javier Hernández, “El chicharito”, se le unió con este mensaje: “Y lo dormidos que están emocionalmente. Pero sabemos que son más los que a pesar de cualquier situación siempre desean y quieren puras cosas positivas a los ajenos. Mucho amor que bien les hace falta a esas personas dormidas. ¡Te amo hermano!.

No está mal que quieran defender a Osorio, ni que entren en la dinámica de comentarios sobre un tema que se hizo viral. Lo que está terriblemente mal, es que ofendan al público; ése público que los ha apoyado de manera incondicional a pesar de sus regulares o malos resultados. Que no se les olvide que ellos representan a un país y a su gente.

Mi pregunta es, ¿cómo habría que llamarlos a ellos por su incapacidad de respetar las diferentes opiniones de los demás? Entiendo que hay personas que ofenden y agreden a las personalidades de una manera muy fea, pero si ellos se consideran tan inteligentes y superiores, pues no deberían caer en la trampa de las redes sociales.  O, ¿usted, qué opina?