Letras de Juan Gabriel

Fiscal Gómez se apresuró y compró lío

POR Juan Gabriel González Cruz

Pleito Televisa-Fiscalía de Justicia

El caso del asalto y homicidio del director de IZZI de Grupo Televisa, Adolfo Lagos Espinosa, ya se salió de contexto legal y pasó a ser un pleito entre el emporio televisivo y la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM).

Desde el lunes pasado Televisa ha tundido a la fiscalía con un serial de reportajes en el que exhibe lo que todos los mexiquenses ya sabemos: que la entidad está asolada por un creciente clima de inseguridad y que somos el territorio con más secuestros, homicidios dolosos, feminicidios, robos con violencia y extorsiones del país.

Realmente Televisa no dice nada nuevo, lo que refleja es una desmedida irritación por el hecho delictivo contra Lagos Espinosa; el embate del poderoso medio de comunicación arreció cuando la fiscalía dio a conocer que fue una bala del propio escolta la que acabó con la vida del ejecutivo. Fuego cruzado.

En cualquier escenario es condenable este y todos los atentados producto de la delincuencia, se trate o no de un personaje importante; todos los delitos deben ser investigados con la misma prontitud, eficiencia y fuerza de las instituciones.

Ayer un nuevo episodio. En medios nacionales se dieron a conocer información y fotos los dos sujetos que habrían asaltado a Adolfo Lagos sobre la carretera Tulancingo-Pirámides; horas después la Fiscalía desconoció esta revelación al sostener que no tiene “validez oficial”. Cada uno, el Ministerio Público y Televisa, traen su investigación.

Error del Fiscal haber apresurado los resultados periciales en aras de deslindar el hecho del clima de inseguridad y direccionarlo a la mala puntería del guardaespaldas.

Parece que la Fiscalía de Justicia ha comprado un pleito del que su titular, Alejandro Jaime Gómez Sánchez, puede salir mal parado. Si bien el cargo de fiscal es para nueve años, también puede ser renunciable.

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN 

Castrejón y los champiñones…

El incendio del depósito de llantas ocurrido el miércoles pasado en Zinacantepec y que dejó un grave daño a la atmósfera de todo el Valle de Toluca tiene responsables directos. En primera fila al alcalde, Manuel Castrejón y su dirección de “Medio Ambiente” por haber encabezado la recolección de neumáticos y haberlos aventado, sin cuidado posterior alguno, al predio de Los Champiñones a cargo del ayuntamiento.

Hasta ayer en noche el incendio seguía vivo y las molestias en las vías respiratorias de los vecinos de los fraccionamientos La Esperanza, La Aurora, el Barrio de San Miguel y otras colonias aledañas al siniestro ya ameritaban tratamiento médico especial.

Quizá el alcalde no lo sepa, pero para asuntos políticos uno de los afectados es Sergio Olguín. Seria bueno que Manuel Castrejón supiera el segundo apellido de este ciudadano al que las llamas le rompieron los vidrios de su casa.

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