LETRAS DE JUAN GABRIEL

Juan Pedro, Pablo Basáñez y ahora Ezequiel Contreras quieren “la rifa del tigre”.
  • Ezequiel Contreras también quiere la dirigencia del PRI Edomex.
  • Se suma a aspiraciones de Juan Pedro García y Pablo Basáñez.
  • Próximo líder emplazado a terminar con mapa de cacicazgos.

La última vez que se le vio en público a Ernesto Nemer Álvarez, aún dirigente estatal del PRI, fue el mediodía del domingo 1 de julio en una casilla de Metepec donde le tocó votar para las elecciones federales y locales. De ahí en adelante no ha vuelto aparecer en escena social en lo absoluto.

 

Se ha cumplido un mes del mayor descalabro priista y han ocurrido dos hechos importantes: René Juárez ya renunció a la dirigencia nacional y Claudia Ruiz Massieu tomó las riendas del partido con el anunció de una profunda transformación, que implicaría hasta el cambio de nombre del instituto político. Pero en el Estado de México no pasa nada.

 

Sin una sola exegesis, las aguas se han enturbiado en el océano tricolor con miras a la inminente rotación en el timón priista mexiquense. Ya hay algunos anotados, por lo menos Juan Pedro García y Pablo Basáñez, de forma abierta. El primero muy ansioso y el segundo más cauteloso.

 

Juan Pedro García ha incurrido en atrevimientos propios de su estilo, pero que resultan inadecuados para las formas del priismo mexiquense. Poe ejemplo, lidiar en las redes sociales las estridencias no son bien vistas por los políticos de cepa en la entidad; abaratar el léxico y fomentar el encono siempre han tenido sus consecuencias en el partido; con todo y que hoy el Revolucionario Institucional esté en la lona… esta no es la opción inmediata.

 

El caso es que además de Juan Pedro y Pablo ya hay un tercero en discordia que, dadas las circunstancias de que pocos le quieren hacer al mesías para revivir a un muerto, no sería mal visto por el priismo en salida.

 

Se trata de Ezequiel Contreras, ex dirigente de la Confederación Nacional Campesina (CNC), quien hoy aprovechará la gira del gobernador, Alfredo del Mazo, en Almoloya de Juárez, para expresar su deseo de levantar al difunto.

Así el mapa de los cacicazgos en el PRI del Estado de México.
Así el mapa de los cacicazgos en el PRI del Estado de México.

 

 

Quien quiera que sea, Juan, Pablo, Ezequiel u otro acomedido discípulo, debe entender que además del efecto Andrés Manuel López Obrador, la derrota del 1 de julio también fue consecuencia de las pésimas decisiones en la unción de candidatos a alcaldes y diputados, donde los cacicazgos regionales se impusieron:

 

Isael Villa y Guillermina Casique en Tejupilco; los Santana en Villa Victoria; Javier Jerónimo y Eduardo Zarzosa en San Felipe; los Rangel en San José del Rincón; los Sámano y Velasco en Atlacomulco; los Osornio en Aculco; los Aguilar Castillo en Jilotepec; los Domínguez en Zumpango; los Urbina en Tecámac; los Sánchez Isidoro en Coacalco; los Némer, Monroy y Terrón en Metepec; los Ugalde en Tlalnepantla; los Osorno en Chalco; Guillermo González en Naucalpan; y así sucesivamente, familias y personajes que le han  dado la vuelta dos o tres veces a los cargos de elección popular.

 

Sólo un verdadero atrevido tendrá que acabar con las castas divinas en el PRI y renovar al partido sin necesidad de cambiar de nombre, pues esta última tesitura a nivel nacional sólo implica modificar el emblema tricolor pero seguir con los mismos apellidos.

 

 

 

 

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN

Enrique Vargas, sólo es cuestión de levantar la mano.
Enrique Vargas, sólo es cuestión de levantar la mano.

Esa de Luis Miguel, “Decídete”…

Enrique Vargas del Villar, actual alcalde de Huixquilucan por el PAN, debe decidir en menos de una semana su futuro político inmediato. Hoy la presidencia municipal le queda chica con todo y su abrumador triunfo por la reelección. Enrique necesita de mayor proyección con miras a los comicios intermedios del 2021 y la gubernatura del 2023; por lo tanto, lejos de imponer a un alfil, él mismo se tendría que impulsar para dirigir al Partido Acción Nacional en el Estado de México y así se lo han hecho saber algunos correligionarios. Las condiciones están dadas para afianzar su poder y presencia política, de cara a la recuperación del panismo mexiquense; sólo es cuestión de que se decida y levante la mano. Un enviado a la dirigencia estatal panista  no sería lo mismo. Enrique no tiene contendiente alguno que le haga sombra… ni siquiera el maquiavélico de Edgar Olvera que terminó traicionando a todo su equipo que salió derrotado, menos él. Si Enrique opta por la dirigencia del PAN la resurrección albiazul está más que cantada.

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