LETRAS DE JUAN GABRIEL

Yeidckol Polevnsky perfila armado de estructura de Morena con expriistas; en breve, renuncias en el tricolor y operación de la maquinaria “partido-gobierno”. Poco faltó para los cocolazos entre Luis “Kid” Miranda y Gerardo “Chocolatito” Noroña.
  • Morena alista conformación de estructura para enlazar “partido-gobierno”.
  • Yeidckol Polevnsky logra amarres con operadores de maquinaria priista.
  • Luis Miranda estuvo a punto de quitarle lo calientito a Fernández Noroña.

 

La presidenta nacional de Morena, Yeidckol Polevnsky, entiende a la perfección que la avalancha electoral está por diluirse y ahora –ella y su partido- tienen la obligación de capitalizar las preferencias ciudadanas con un buen ejercicio de gobierno y de representación, tanto a nivel federal como en los estados de la República donde ganaron gubernaturas, legislaturas o ambas.

 

Yeidckol asume la veracidad de qué hasta antes del 1 de julio Morena fue exactamente un movimiento, pero que ahora en el ejercicio del poder eso no será suficiente para mantener al electorado de su lado ni para afrontar a la oposición.

 

Ante el natural desgaste que se le viene al partido en el gobierno se deben tomar medidas, acciones y estrategias para no ser ave de paso en el complejo liderazgo nacional y local. Por eso Yeidckol ya comenzó a preparar el camino que le dé a su partido lo que hasta el momento no ha tenido ni consolidado: una estructura política real que blinde su título de autoridad y de mayoría para la toma de decisiones, así como para afrontar las siguientes elecciones intermedias del 2021 sin poner en riesgo la actual hegemonía.

 

En los últimos días la presidenta nacional del partido ha logrado importantes reuniones y trascendentes acuerdos para comenzar a generar esa maquinaria que opere y proteja a sus gobiernos municipales, estatales y federal. Como resultado de esos amarres en los siguientes meses, entre diciembre y enero para ser exactos, conoceremos algunos nombramientos en puestos claves cuyas caras son más que conocidas porque se trata de ex priistas o aun priistas.

 

Nadie como los operadores del PRI conoce el recetario del armado y enlazado “partido-gobierno”. En este momento y conforme se acerque el arranque de la presidencia de Andrés Manuel López Obrador, Morena carece de perfiles para la edificación de esa anhelada estructura desde la administración pública. Los principales  operadores de Morena ya están ocupados en el Congreso de la Unión, como diputados y senadores, o ya tienen apalabrada su incursión en las primeras trincheras del gobierno de AMLO. No hay mucho de dónde agarrar talentos de la política.

 

En consecuencia varios priistas, entre los que se encuentran ex alcaldes, ex diputados, ex funcionarios estatales y federales, así como actuales burócratas de primer nivel preparan una escalada de renuncias públicas hacia el partido que los vio nacer y encumbrarse. En el PRI ya no ven ninguna posibilidad de renacer, viene desbandada en el tricolor que será colocada en lo que hoy conocemos como delegaciones del gobierno de la República en la entidad.

 

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN

Para que la cuña apriete…

El primer diagnóstico que le han vendido a Yeidckol y que ella ya compró es que en el Estado de México Morena parte de una votación histórica de 3 millones de votos, pero en automático y concluida la efervescencia electoral admite que perderá una tercera parte de esos sufragios, es decir, Movimiento de Regeneración Nacional iniciará la conformación de su estructura con una base de 2 millones de votos; el PRI logró 1 millón 800 mil sufragios que en realidad es su votación dura; PAN y PRD juntos tienen cerca del millón y medio de votos. La realidad electoral con miras a los comicios intermedios del 2021 y las de gobernador del 2023 obligan a Morena a tener que concretar cuanto antes su plataforma política de carne y hueso, aunque sea con ex priistas al mando.

 

Para un loco, loco y medio…

Nos quedamos con las ganas de ver un buen tiro entre Gerardo Fernández Noroña y Luis Enrique Miranda Nava, ambos diputados federales, el primero del Partido del Trabajo y el segundo por el PRI. Ayer en la comparecencia de Rosario Robles, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU) en San Lázaro, Fernández Noroña fue hasta las curules tricolores a encarar a sus homólogos tricolores. Por su bien, Gerardo Fernández Noroña fue retirado del lugar por el coordinador de los diputados priistas, René Juárez Cisneros.

 

Seguramente le dijeron que Miranda Nava no es un guardia del estado mayor presidencial o policía a los que comúnmente trata de enfrentar el izquierdista radical a sabiendas de que no le pueden responder los golpes. Luis Enrique es un tipo al que le encantan los “catorrazos”. Lástima porque ahora sí a Fernández Noroña le iban a quitar lo hocicón y calientito. Varios de los diputados que presenciaron los manotazos aseguran que el siguiente episodio sí terminará en golpes entre “Kid” Miranda Nava y “chocolatito” Noroña.

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