LETRAS DE JUAN GABRIEL

Maurilio Hernández, presidente de la JUCOPO, entre el nerviosismo y el enojo por las chapucerías del PRI. Partido del Trabajo mete mano en los relevos de las dependencias legislativas. Victorino Barrios iría al OSFEM y Joel Cruz Canseco a la Contraloría.
  • Junta de Coordinación Política del Congreso local, entre el enojo y el nerviosismo.
  • PRI, pésimo operador de desencuentros; su monserga no convence ni a los suyos.
  • Partido del Trabajo estaría capitalizando la inminente división en la Legislatura.
  • Victorino Barrios al OSFEM y Joel Cruz a la Contraloría, primeros visos de relevos.

 

Una tensa calma es la que se respira al interior de la Legislatura del Estado de México tras el reacomodo de las curules entre Morena, Partido del Trabajo y lo que resta de Encuentro Social. La creación –sin base legal- de la bancada independiente y el susurro de que otros diputados de Morena pretenden cambiar de logotipo, tiene a la Junta de Coordinación Política (JUCOPO) entre el nerviosismo y el enojo.

 

El pleito aún no termina entre el PES y los supuestos independiente, que en realidad se deben llamar legisladores SIN PARTIDO. Hasta ayer la nueva líder parlamentaria de Encuentro Social, Julieta Villalpando, no tenía oficina porque su antecesor Carlos Loman no quería entregar el cubículo de coordinador, pese a que ya no pertenece a las siglas del PES.

 

Por lo pronto, se dice en los pasillos del Congreso, los cuatro diputados independientes (Carlos Lomán, Juan Carlos Soto, Julia Arias y Rosa María Pineda) también podrían terminar divididos en los siguientes días, ya que uno de ellos le hará al “Judas” por partida doble. Y es que pronto, asegura la cizaña, el PRI pasaría de 12 a 13 curules.

 

Lo que es un hecho es que ya empieza a salir el peine de quien anda orquestando la irreverencia entre los diputados de Morena. Sólo que esta vez el oriundo de Acambay debe saber que la saliva no le será suficiente y hablarles bonito a los inexpertos diputados de izquierda -que sueñan con reelección o un próximo cargo en municipios- es realmente una acción chacotera que sólo los ingenuos en política pueden tomar en serio.

 

En todo este borlote de pifias operativas y ansiosos amagos, el Partido del Trabajo estaría siendo el trampolín de los chapulines mediante la siguiente clave: Aunque Movimiento de Regeneración Nacional cierre la puerta a la elección consecutiva, en caso de continuar la alianza Morena-PT-PES, la ley da posibilidad de volverse a lanzar por el mismo puesto por cualquiera de los tres partidos que habrían integrado la coalición “Juntos Haremos Historia”.

 

Es decir, relección matizada y sólo tendrían que cuidar los criterios de competitividad y paridad, que ya no serán los mismos de la elección pasada porque los que distritos y alcaldías que antes estaban perdidos, ahora están ganados. Por eso el PT ya está haciendo su chamba de ir sumando a varios presidentes municipales, síndicos, regidores y por supuesto congresistas. A falta de oficio político en Morena y la barata monserga priista, los petistas ya pulen su proyecto del 2021.

 

CANCIÓN, DICHO O REFRÁN

Ajedrez de una sola mano…

Fuentes allegadas al Congreso mexiquense indican a esta columna que ya le han pedido la renuncia al titular del Órgano Superior de Fiscalización, Fernando Valente Baz Ferreira; sólo que no hay talentos y perfiles que cubran en la inmediatez la responsabilidad en el OSFEM. Una de las alternativas, por el momento la más viable, es que el actual contralor del Poder Legislativo, Victorino Barrios Dávalos, pueda ser el próximo fiscalizador y que Joel Cruz Canseco, ex presidente del Partido del Trabajo, sea el siguiente Contralor. Por supuesto que esta tentativa tiene toda la mano del líder moral del PT en el Estado de México, Oscar González Yáñez. Por eso decimos que el Partido del Trabajo -bajita la mano- se está comiendo más de la rebanada de pastel que le toca en la Legislatura. No es para menos, alguien tiene que capitalizar las limitadas capacidades de morenistas.

 

Quien nace para maceta…

Alguien debe decirle a la diputada local de Morena, Azucena Cisneros Coss, que su chamba ya no es la chalana de las figuras prominentes de Morena. Con toda sinceridad, aunque trate de ser cortés y bien agradecida –cosa que se le reconoce-, la congresista Cisneros se vio mal el pasado martes, cuando la hizo de asistente de la delegada federal de Programas Sociales en el Estado de México, Delfina Gómez Álvarez. Tan pronto los reporteros comenzaron la entrevista con Delfina, la ex presidenta de la Mesa Directiva de la Legislatura recordó sus tiempos de comunicadora y por poco se le sale la “Maestra Canuta” que lleva dentro.

 

Hasta en las mejores familias…

Ahí mismo en el Congreso local, se nos informa que las incomodidades también se sienten en el Grupo Parlamentario del Partido Verde, aunque no a grado de ruptura. La diputada María Luisa Mondragón se dice copada y limitada por su coordinador, José Alberto Couttolenc, a quien a regañadientes culpa de obstaculizar su trabajo. Por eso la legisladora ambientalista ya pidió apoyo a otros experimentados funcionarios para sacar adelante sus propias ideas. La legisladora Mondragón dice que si le cuenta sus proyectos al pájaro, este se los fusila o los congela. ¿Será?

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