Murieron seis soldados egipcios

*Y cuatro más resultaron heridos por la explosión  de una bomba en la Península del Sinaí.

El Cairo.- Al menos seis soldados egipcios murieron y cuatro más resultaron heridos por la explosión de una bomba en la Península del Sinaí, en el más reciente de los ataques contra las Fuerzas Armadas, que han ido en aumento en los últimos meses.
El ataque fue perpetrado con un bomba, detonada a control remoto al paso de un convoy militar por una carretera cercana a la ciudad de Arish, en la zona norte del Sinaí, en la frontera con Gaza, según un reporte de la televisión Al Yazira.
Fuentes de seguridad, citadas por la televisión satélital qatarí, destacaron que los militares fallecidos estaban encargados de vigilar el gasoducto que conecta Egipto con Israel y Jordania.
La Península del Sinaí se ha convertido en un auténtico polvorín para las fuerzas de Seguridad y la policía egipcia, tras el derrocamiento el 3 de julio de 2013 del islamista Mohamed Morsi, el primer presidente elegido democráticamente, tras la caída del régimen de Hosni Mubarak.
El grupo Ansar Beit al-Maqdis, ligado a la red Al Qaeda, ha reivindicado la mayoría de los ataques contra los efectivos del orden en la Península del Sinaí.
Según fuentes del Ministerio del Interior, en los últimos meses, al menos 500 policías y soldados han muerto en acciones armadas atribuidas a militantes de Ansar Beit al-Maqdis, que ha expresado su apoyo al grupo Estado Islámico (EI) que opera en Irak y Siria.
Ansar Beit al-Maqdis (Partisanos de Jerusalén, en árabe) ha reivindicado muchos de los atentados más mortíferos de los últimos meses contra las fuerzas de seguridad, incluso también algunos de ellos fuera de la Península del Sinaí.
El jueves pasado, dos policías fallecieron también en el norte del Sinaí a consecuencia de un proyectil lanzado contra su automóvil, poco después del anuncio de la detención de Walid Attalah, uno de los líderes de Ansar Beit al-Maqdis, en un operativo antiterrorista.
En lo que va de este mes, al menos 20 militantes islamistas han muerto en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, mientras que otros 36 han sido arrestados, en el marco de una operación antiterrorista lanzada por el presidente Abdelfata al Sisi.