“No me puedo dar por vencido”

Miami.- El mexicano Eliseo Jiménez tenía que abandonar Estados Unidos luego de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas denegó extender una disposición conocida como "stay" que había suspendido temporalmente su deportación, pero en lugar de ello se refugió en una iglesia de Carolina del Norte.

* Indocumentado mexicano se refugia
con sus hijos en iglesia de Carolina.

Miami.- El mexicano Eliseo Jiménez tenía que abandonar Estados Unidos luego de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) denegó extender una disposición conocida como “stay” que había suspendido temporalmente su deportación, pero en lugar de ello se refugió en una iglesia de Carolina del Norte.
Jiménez, de 39 años de edad y originario del estado mexicano de San Luis Potosí, entró al templo Congretional United Church of Christ, de la ciudad de Raleigh, la noche del pasado lunes junto a sus dos hijos menores nacidos en este país (Christopher de cuatro años y Alison de cinco), así como su pareja Gabriela Mendoza. El trabajador de la construcción fue arrestado y deportado en 2007 a consecuencia de no traer licencia de manejo, pero no tuvo la oportunidad de presentarse frente a un juez migratorio, dijo a Notimex vía telefónica Viridiana Martínez, de la organización Alerta Migratoria.
El ICE en un comunicado indicó que deportó a Jiménez en septiembre de 2007 y que éste volvió a entrar ilegalmente cometiendo un delito federal, además declararse culpable de cargos criminales en junio de 2014.
Viridiana Martínez dijo que su organización logró liberar a Jiménez y desde 2014 cada año se tenía que presentar ante las autoridades de migración, pero este año las reglas cambiaron bajo la nueva administración del presidente estadunidense Donald Trump y su “stay of removal” no fue renovado.
Martínez señaló que están peleando el caso de Jiménez, quien llegó a Estados Unidos a los 17 años, porque cuando éste fue arrestado en 2007 en el condado de Alamance, esta entidad tenía una demanda ante el Departamento de Justicia por practicar el “perfil racial”.
Además de que a Jiménez lo pasaron con un agente de inmigración y le dijeron “que tenía que firmar un documento sin derecho a un juez y ni a buscar a un abogado, violando de esa manera sus derechos al debido proceso y fue deportado”.
“Yo no me puedo dar por vencido porque tengo a mis hijos que me necesitan”, dijo Jiménez desde la iglesia en declaraciones la cadena nacional hispana Telemundo.
La semana pasada un juez de inmigración anuló una orden de deportación emitida contra la mexicana Minerva Cisneros García, quien se había refugiado también en un templo de Congregational United Church of Christ de Carolina del Norte. El ICE no entra en iglesias ni escuelas.