Robert Mugabe, de héroe a tirano en Zimbabwe

Robert Mugabe llegó al poder de Zimbabwe por ser considerado un héroe que luchó por la libertad de su pueblo. Sin embargo, 37 años después se le describe como uno de los tiranos más despiadados de los tiempos modernos y ahora parece haber sufrido un golpe militar.

* El jefe de Estado, de 93 años, el más longevo del mundo,
se encuentra desde este miércoles bajo custodia
de las fuerzas armadas de su país.

Harare.- Robert Mugabe llegó al poder de Zimbabwe por ser considerado un héroe que luchó por la libertad de su pueblo. Sin embargo, 37 años después se le describe como uno de los tiranos más despiadados de los tiempos modernos y ahora parece haber sufrido un golpe militar.
El jefe de Estado, de 93 años, el más longevo del mundo, se encuentra este miércoles bajo custodia de las fuerzas armadas de Zimbabwe -que niegan que se trate de una intentona golpista-, por lo que su futuro está en duda.
Mugabe, nacido el 21 de febrero de 1924 cerca de Katama, al noreste de lo que ahora es Harare, la capital de Zimbabwe -entonces Rhodesia-, destacó por liderar guerrillas contra los gobernantes coloniales blancos que lo encarcelaron durante 10 años por un “discurso subversivo” pronunciado en 1964.
Tras su liberación, en 1974, Mugabe propició un cambio político en Rhodesia, con una ola de indignación popular contra los gobernantes racistas, para lo cual viajó a Mozambique y comenzó una prolongada lucha por la independencia.
Regresó a Rhodesia en 1979 y, una vez alcanzada la independencia en 1980, Mugabe llegó al poder como un reconocido y respetado líder. En sus primeros años de gobierno fue elogiado por la expansión de los servicios sociales en el país, como la construcción de escuelas y hospitales.
Sin embargo, desde hace varios años ha sido criticado por la represión de la disidencia, el fraude electoral y por el colapso económico del país.
Pero a pesar de la creciente oposición a su gobierno y del deterioro de su salud, el líder del partido Zanu-PF ha advertido que no tiene planes de dimitir.
Como primer ministro encabezó una brutal represión -que dejó más de 20 mil muertos- contra su oposición política, liderada por el fallecido nacionalista Joshua Nkomo, quien ayudó en la guerra de guerrillas y más tarde se convirtió en adversario de Mugabe, hasta que se unieron políticamente en 1987.
Miles de personas murieron durante esa campaña de represión contra los partidarios de Nkomo, padre fundador de la lucha nacionalista por la independencia en Zimbabwe, la cual terminó en 1987 con la firma del Acuerdo de Unidad entre el Zanu-PF y el PF Zapu.
Mugabe asumió en ese año la presidencia del país y abolió el cargo de primer ministro. Desde entonces, el político ha ganado una serie de polémicas elecciones que sus adversarios aseguran manipuló para permanecer en el poder, incluida la de 2008, que perdió ante el ahora primer ministro Morgan Tsvangirai.
Esos comicios desataron un clima de violencia política, que cobró más de 200 vidas, según grupos de derechos humanos.
Sus partidarios afirman que Mugabe cuida y protege a los pobres, pero sus detractores dicen que se ha vuelto cada vez más autoritario y exigen que renuncie, pues ha llevado a Zimbabwe a una grave crisis económica después de haber sido uno de los países más ricos de África.
Mugabe, quien se casó con su actual esposa Grace en 1996, logró empoderar a los zimbabwenses negros, lo que se consideró uno de sus grandes logros, pero al mismo tiempo su política agraria habría marcado el comienzo de la caída del país, pues propició una profunda división entre la población.
La intervención militar de este miércoles se produjo después de un periodo reciente de disturbios dentro del gobernante partido Zanu-PF de Mugabe. El vicepresidente Emmerson Mnangagwa, aliado del jefe del Ejército y veterano de la lucha del país, fue detenido hace una semana por mostrar “deslealtad”.
Con la salida de Mnangagwa, quien era visto como su probable sucesor, Mugabe expulsó a uno de sus últimos socios de la guerra de liberación y ejecutó un movimiento con el que parecía allanar el camino a su esposa Grace para asumir la presidencia del país.