Rock con causa

POR Rafael Rodríguez

Una pequeña guerrera está de pie y en lucha, se trata de Larissa, tiene cuatro años y está a punto de ser sometida a un transplante de riñón mismo que recibirá de su mamá y que le permitirá salir de la lista de las 20 mil personas que esperan la donación de un órgano anualmente en el país.

Antes de dar este paso, la pequeña deberá enfrentar una cirugía de vejiga, proceso que le cambiará la vida por completo.

Desde su nacimiento, la niña ha tenido que enfrentar obstáculos que la retan a ser fuerte, pues al presentar insuficiencia renal crónica tiene una vida distinta a los demás menores, con atención, cuidados y educación especial.

En el camino, sus padres han tenido que aprender de su fuerza y fortaleza.

Para ellos, la música cura, por lo que recientemente organizaron un concierto de rock para recaudar fondos que les ayude a superar los costos adicionales a las cirugías.

Después de varios análisis y estudios, la familia recibió la grata noticia de que la madre de Larissa, la señora Garetty Arriaga es quien podrá donarle uno de sus riñones a la pequeña, por lo que el tiempo de espera será más corto para que tenga una mejor calidad de vida.

Antes de ser sometida al transplante, Larissa tendrá que ingresar al quirófano por un asunto en la vejiga, cuya recuperación podría prolongarse por dos o tres semanas en el Hospital Infantil de México.

Ahí mismo dentro de unos tres meses la niña será sometida al transplante de órgano, la conclusión de una de las batallas que enfrenta la menor junto a sus familiares desde que nació.

De momento los padres de la niña, Ali García y Garetty Arriaga, saben que aún falta por recorrer un tramo que se vislumbra pequeño, pero que costará un gran esfuerzo, aunque están conscientes de que no se darán por vencidos mientras Larissa siga luchando.