Trípode

Eduardo H’Limón Cervantes

No sé que me da más vergüenza, las estupideces que decía Vicente Fox de gira por el extranjero, o la lamentable situación en la que llega el presidente Peña Nieto al realizar su gira por Reino Unido, donde reconoció ayer que el país está plagado de desconfianza, que vergonzoso para los mexicanos que nuestro primer mandatario no tenga nuestro total apoyo.
No entiendo a los mediocres mexicanos, ¿Qué quieren? Resuelto está el caso de los estudiantes de Ayotzinapa, capturado está La Tuta, la economía a pesar de no ser la mejor, no está colapsada gracias a las reformas estructurales en la materia. Y si queremos mejoras tenemos que trabajar.
Los mexicanos debemos respetar al presidente Enrique Peña Nieto. Tenemos que tenerle mucha confianza, respeto y admiración porque es nuestro presidente, cuando era candidato uno podía opinar, pero ya que es presidente, uno lo tiene que respetar y apoyar por los hechos, por su trabajo, por su forma de ser, se tiene que respetar y ayudar.
Con todo respeto los mexicanos debemos de esperar del gobierno un buen trabajo, recordemos que tomó las riendas de un país en crisis de inseguridad, desempleo, pobreza, entre otros problemas más que dejaron dos administraciones panistas.
Entiendo que Peña Nieto no trae la varita mágica para solucionar los problemas de golpe, los ciudadanos debemos de aprender a confiar y respetar a las instituciones que están formadas por la misma ciudadanía.
Lograr mejores condiciones para los mexicanos no es por obra de milagros o buenos deseos; conforme tengamos unidad en el país y confianza en el gobierno y estimulando para que con el paso que lleva continúe para el bien de todas las tareas del país. Y nosotros estamos obligados a ayudar para este fin, nuestras críticas no sirven de nada.
Reconozcamos que la administración del presidente Enrique Peña Nieto, es buena y que, en el poco tiempo que lleva al frente, ha hecho una labor ágil e inquieta para cumplir con los requerimientos que necesita el país.
Peña Nieto está comprometido a luchar contra la corrupción de manera mucho más eficaz y a terminar con el estigma de que los políticos de México están considerados como ladrones. Su compromiso para que termine de concretarse el innovador sistema anticorrupción, diseñado para que los funcionarios públicos rindan cuentas es el gran desafío.
Desde esta columna, invito a la ciudadanía a confiar en el gobierno y en su trabajo. El proceso ha llegado a un momento de importantes decisiones, que se presta para el optimismo, en lugar de atender especulaciones absurdas.
Si nos quitamos la venda de izquierdistas, nos daremos cuenta que solo tenemos señales de optimismo y de esperanza, el objetivo de la actual administración federal es transformar la vida de los mexicanos y al país. Y el esfuerzo conjunto de sociedad y gobierno permitirá que continúen los resultados positivos y constructivos.
La mayoría votó por Peña Nieto, y ahora nos toca a todos responderle como gobernados, porque en un México democrático se mantiene la fortaleza para seguir construyendo un país unido, en un ambiente de paz y concordia.
Debemos, todos los mexicanos cerrar filas y recobrar el espíritu de confianza, es momento de creer en México y actuar por el interés colectivo, porque el presidente Enrique Peña Nieto abandera la nueva era de independencia para liberarnos del rezago económico, de los conflictos sociales sin rumbo y de todo aquello que comprometa la paz y tranquilidad.
Los mexicanos tenemos la responsabilidad moral de enfrentar unidos a enemigos como la pobreza, falta de inclusión e inseguridad, cada quien desde su trinchera, asumiendo plenamente su responsabilidad. Como ya lo mencionamos, estos cambios no se harán de un día a otro. Tenemos que trabajar todos para resolver los problemas desde la raíz. Está el compromiso del presidente de la República y la demanda de una generación de mexicanos, que ya no quiere conformarse con soluciones a medias, insuficientes o pasajeras, pero en el pedir está el dar y si en vez de pedir, nos unimos para recibir todos, otro gallo nos cantaría.
Y como decía mi compadre Chón: Recuerde compadre que confiar en todos es insensato, pero no confiar en nadie es neurótica torpeza.
E-mail: limon@localhost
Twitter: @edulimon76

Artículos similares