TRIPODE

Por Eduardo H’Limón Cervantes

¡La justicia ya se hizo!

En el presente mes la PGR informó de la detención de Felipe Rodríguez Salgado, presunto integrante de Guerreros Unidos, y quien además es señalado como uno de los principales responsables de la desaparición de los jóvenes normalistas en Iguala, Guerrero, el pasado 26 de septiembre.
La dependencia detalló que el presunto delincuente tenía claramente el deseo pleno de no dejar el menor rastro de la masacre. Quemaron no sólo a los cuerpos con su propia ropa, sino que el propio Rodríguez Salgado ordenó quemar las prendas de quienes participaron. Es decir, hubo todo un intento de borrar cuanta pista había, detalló Murillo Karam, titular de la PGR.
Recordemos que el 26 de septiembre pasado, cuarenta y nueve estudiantes (43 “desaparecidos” y 6 muertos durante la detención/levantón) de la normal de Ayotzinapa se dirigían a Iguala, ambas localidades en el mismo estado de Guerrero. ¡Iguala está a 298 km de Ayotzinapa! Entonces ¿A qué iban los normalistas ahí? Pues todo indica que a boicotear el informe de la presidenta del DIF de Iguala, esposa del alcalde José Luis Abarca, que tenía aspiraciones a suceder a su esposo (y que todo parece indicar que el PRD al que pertenecía, la iba a postular el año entrante).
¿Qué ganaban los normalistas con no permitirle dar “su informe”? Pues que el alcalde y su esposa estaban infiltrados y además eran operadores del cartel “Guerreros Unidos” que opera en varias partes de Guerrero y que lleva varios años disputándose el poder con el grupo rival, “los rojos”. Esto indicaría que los normalistas eran operadores o al menos tenían intereses ocultos a favor de “los rojos” por lo que fueron enviados para impedir el arranque de la campaña de María de los Ángeles Pineda, para así impedir que agarrara fuerza su ineludible campaña y se postergaran los Abarca en el poder, y con ello, la influencia de “guerreros unidos”.
Abarca al enterarse, ordenó a su mando policiaco que detenga a los jóvenes y una vez detenidos después de un tiroteo en el que mueren 6 personas, son entregados a “guerreros unidos”, y ya podemos imaginar que les hicieron…
Es lógico que surgiera la indignación de la sociedad. El que unos estudiantes sean desaparecidos con “impunidad” obviamente nos hace sentir indefensos, aún y cuando sepamos los hechos anteriores.
El alcalde y su esposa (primerísimos responsables y autores intelectuales del hecho) están detenidos, igual que Felipe Rodríguez Salgado, alías “El Cepillo”, y ¡no van a salir libres nunca! Es decir, la justicia que los manifestantes piden ¡YA SE HIZO!
Debe quedar claro que no hubo impunidad, ni encubrimiento, ni hay una política sistemática para acabar con los normalistas del país. Lo que sí hay desde hace varios años, es una política de seguridad nacional para acabar con el crimen organizado que nos acecha en todos los rincones del país. Si ya se hizo justicia ¿Por qué siguen dando lata y alterando el orden público?.
Estamos consientes de que a los normalistas no les debió haber pasado lo que ocurrió. Por desgracia, sucedió y de nueva cuenta decimos, se ha hecho (y se seguirá haciendo, sin duda) justicia. Entonces ¿Por qué siguen y siguen con lo mismo?.
La muestra de indignación con marchas y violencia en muchas de ellas, no parece ver los hechos anteriores. Decir “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” parece más una porra pegajosa que una petición coherente.
Debemos unirnos como ciudadanos y permitir que la administración federal demuestre su capacidad para procurar la justicia hasta el último rincón del país. ¿Por qué no aceptan que están muertos? Por dos razones: la primera muy válida, por la esperanza de los familiares de que sigan con vida y pudieran aparecer; la segunda, porque si alguien desaparecido aparece, se cierra la investigación para dar pie al proceso penal de procuración de justicia en contra de los responsables, que como dijimos, ya están detenidos.
¿Cómo seguir con el reclamo de que los presenten vivos si ya están muertos?, y si no hay reclamos, no hay desestabilización ni marchas, que lo crean o no, es la intención de los poderes facticos que llevan tiempo deseando el poder. Esto no es algo que a sus seguidores les guste oír, pero no deja de ser verdad.
¿Cuántos acarreados, pseudomaestros, pseudoestudiantes, y anarquistas destruyen lo que a su paso encuentran? La moda de marchar sin tener en claro lo que pedimos no nos va a sacar adelante como país. El que el Presidente renunciara no sería darle estabilidad al país ni solucionar algo que él no ocasionó, y sin embargo, es el primer interesado en que se resuelva aplicando las leyes y haciendo justicia, cosa que como se mencionó, se ha hecho.
Es de risa ver el anuncio de tv del PRD, donde dicen que no podemos estar tranquilos por la seguridad cuando hay miles de desaparecidos. Les recordamos que los 49 normalistas fueron desaparecidos por mandos postulados por el mismo PRD, y que estaba a punto de apoyar a la esposa del alcalde para continuar los Abarca en el poder.
¡Que descansen en paz los normalistas y sigamos adelante como país, (con sus múltiples problemas) ya que eso es lo que la gente de bien quiere, que es mayoría, y no permitamos que gente sin escrúpulos nos venga a lavar el cerebro con  demagogia barata.
Y como decía mi compadre Chón: “Recuerde compadre que decimos una necedad y a fuerza de repetirla acabamos creyéndola”.
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