Redacción
El Gobierno de México incrementó 111% los recursos del Fondo de Investigación destinado a proyectos de ciencia y tecnología, lo que representa mil 676 millones de pesos adicionales respecto a 2025, informó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.
La mandataria señaló que el objetivo es concentrar recursos y capacidades de universidades, instituciones públicas y grupos de investigadores en proyectos específicos que puedan avanzar hacia la innovación tecnológica y posteriormente incorporarse al desarrollo productivo del país.
Entre los proyectos estratégicos se encuentra Olinia, enfocado en el desarrollo de un minivehículo eléctrico mexicano y en el que participan más de 70 investigadores especializados en electromovilidad de diferentes universidades públicas. También se desarrolla Kutsari, dirigido a la cadena de semiconductores mediante Centros Nacionales de Diseño en Puebla, Sonora y Jalisco.
La secretaria de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación, Rosaura Ruiz Gutiérrez, informó que el número de proyectos aprobados aumentó 48%, mientras que las becas y apoyos crecieron 5.8%. El presupuesto destinado a estos últimos registró un incremento de 12.3% entre 2025 y 2026.
La dependencia coordina actualmente 108 Laboratorios Nacionales, 27 Centros Públicos de Investigación y 2 mil 536 programas dentro del Sistema Nacional de Posgrados. También reportó 48 mil integrantes del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores, así como 100 mil becas y apoyos para estudiantes.
Dentro de los 13 proyectos estratégicos también figuran Coatlicue, una supercomputadora mexicana; Ixtli, una constelación satelital de observación terrestre; Apixqui, sistema de monitoreo meteorológico y oceánico para alertas ante huracanes; y Quetzal, destinado al desarrollo de vehículos aéreos no tripulados.
Las líneas de investigación abarcan además el aprovechamiento integral del sargazo, preservación de variedades nativas de maíz y frijol, desarrollo de maquinaria y semillas mejoradas, dispositivos médicos para diálisis y hemodiálisis, así como proyectos para atender la plaga del gusano barrenador del ganado.
Sheinbaum explicó que el esquema contempla que los proyectos sean desarrollados inicialmente por investigadores e instituciones públicas y que, cuando exista viabilidad productiva, pueda incorporarse la iniciativa privada. La estrategia también incluye redes de colaboración en energía, cambio climático, genómica, alimentos y prevención de riesgos.












