Origen del árbol de navidad

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POR Tonantzin ROMERO

Es parte de las decoraciones que no pueden faltar en esta temporada. Ya sea natural o de plástico, siempre veremos uno en la mayoría de los hogares. A veces solo era una rama pintada y decorada. Saber que ya se acercaba la navidad e ir con tu familia a buscar un árbol era y es una experiencia inolvidable, pero ¿sabes la historia del Árbol de Navidad? Aquí mismo te la contamos.

De paganismo y culto a Yggdrasil a un Abeto

La verdad es que el árbol de la navidad es lo que llamamos un sincretismo religioso y cultural, esto quiere decir que 2 tradiciones diferentes se asimilan mutuamente para generar una nueva tradición, esto puede darse por la necesidad de armonizar diferentes culturas o como una forma de desterrar un “culto pagano” y priorizar uno nuevo. Se buscan las similitudes y se explotan a favor de una religión o cultura.

A pesar de que se busca, en algunas ocasiones, erradicar el pasado, de alguna u otra forma, queda en la historia y en las personas que son conscientes del doble significado.

En este caso, el árbol de navidad proviene del culto nórdico en el que se adoraba al Yggdrasil como el árbol sagrado que sostiene al universo.

Origen del árbol de navidad - Dic 19, 2020
Yggdrasil

El Yggdrasil es un fresno gigante, se divide en 3 secciones importantes:

La copa, en la que viven los dioses en Asgard.

El tronco, el mundo medio, donde habitan los humanos.

Las raíces, la zona de la oscuridad y niebla perpetua.

Podría interpretarse como el cielo, el mundo terrenal y el infierno; de acuerdo con la tradición cristiana.

En este árbol habitan las nornas, quienes lo riegan; el águila sin nombre, que vive en la copa; una inquieta ardilla llamada Ratatösk que se mueve por las ramas y funge como mensajera entre el águila y Nidhogg, un dragón que vive en las raíces.

 

Evidentemente hay toda una cosmogonía detrás de este árbol sagrado. Era muy importante para los Celtas, sin embargo, con la llegada de los primeros cristianos a la zona norte de Europa, encontraron que se llevaba a cabo una celebración en honor a Frey, dios del sol y la fertilidad en el solsticio de invierno. En esta festividad se usaba un árbol como representación del Yggdrasil.

Como en el culto del cristianismo no se debían adorar objetos sin valor, se pretendió erradicar la celebración; sin embargo, esto no se logró, por lo que se decidió dar un nuevo significado.

De acuerdo con una leyenda el misionero Bonifacio taló un roble dedicado al Dios Thor, sin la certeza de si también representaba al Yggdrasil, y en su lugar plantó un abeto que representaría la paz, la devoción eterna a Dios y como recordatorio de la existencia del cielo, el cual señala el árbol.

El culto a Frey y a Jesucristo se llevaban a cabo en fechas cercanas al solsticio de invierno, por lo que resultó más sencillo conjugar ambas tradiciones y convertirlas en lo que ahora conocemos como navidad.

Con el paso del tiempo se fueron añadiendo diversos elementos como frutas y velas para su decoración, cada elemento tenía un significado que fue cambiando, por ejemplo, en algunas creencias se ponían manzanas para representar el pecado original y velas para simbolizar la luz, para otras personas, poner frutas era para simbolizar buenas cosechas y abundancia. Ahora ponemos series de luz y esferas que, por cierto, algunas personas las ponen de acuerdo con el significado de los colores.

Llegada a México

Origen del árbol de navidad - Dic 19, 2020
Maximiliano y Carlota

Con la llegada de Maximiliano I y Carlota en 1864, llegó el árbol de navidad a México, pues se mandó instalar un árbol maravilloso para dicha celebración. Aunque 3 años después de la caída de Maximiliano, muchas de las tradiciones que trajo, fueron erradicadas, no fue hasta 1878 que el general Miguel Negrete colocó un árbol de navidad en su casa, trayendo de nuevo la tradición que mantenemos hasta el día de hoy.

Ahora es un poco diferente, con la emergencia sanitaria mostrando un repunte, debemos ser pacientes y decorar de acuerdo con nuestras posibilidades sin exponernos a enfermarnos o enfermar a nuestras familias.