Redacción
El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) presentó una nueva propuesta de incremento salarial global del 8 por ciento para sus trabajadores, luego de varias semanas de protestas y negociaciones por mejores condiciones laborales. Aunque el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) respaldó el acuerdo, grupos inconformes anunciaron que continuarán con las movilizaciones para exigir un aumento del 10 por ciento y atender las deficiencias en los hospitales.
El director general del IMSS, Zoé Robledo, informó que la nueva oferta contempla un incremento de 4 por ciento al salario tabular y otro 4 por ciento correspondiente a apoyos para renta y gastos habitacionales. La propuesta supera el aumento global de 6.8 por ciento planteado anteriormente, que fue rechazado por la mayoría de los trabajadores consultados.
Mediante un comunicado, la dirigencia nacional del SNTSS destacó el resultado de las negociaciones y sostuvo que el incremento representa uno de los mayores avances salariales de las últimas dos décadas en comparación con la inflación, estimada en 3.45 por ciento. También reconoció que la consulta realizada el 14 de octubre reflejó el rechazo de los trabajadores a la propuesta inicial.
Sin embargo, los grupos disidentes cuestionaron el nuevo porcentaje al considerar que no responde a las demandas presentadas durante las manifestaciones. Los inconformes reiteraron que su petición es de un incremento salarial del 10 por ciento y señalaron que mantendrán las protestas y la ocupación de instalaciones donde se desarrollan acciones de presión.
Como parte de estas movilizaciones, trabajadores convocaron a una marcha en la Ciudad de México, con salida programada a las 15:00 horas desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI. La protesta forma parte de las acciones organizadas por personal del IMSS en distintas entidades del país para expresar su desacuerdo con las condiciones salariales y laborales.
Por su parte, la presidenta Claudia Sheinbaum respaldó la propuesta presentada por Zoé Robledo y explicó que el Gobierno federal trabaja en la identificación de ahorros administrativos que permitan mejorar las remuneraciones sin comprometer los servicios de salud. Durante su conferencia matutina solicitó la participación de la representación sindical en estas medidas. “Lo digo muy claramente: tiene que cooperar el sindicato con esto”, expresó.
La mandataria también reconoció que las demandas del personal no se limitan al salario, pues incluyen el abasto de medicamentos, materiales e insumos necesarios para la atención médica. En ese contexto, planteó avanzar en la digitalización de trámites, mejorar los sistemas de distribución y reducir costos operativos para destinar más recursos a las necesidades de las unidades médicas.
Aunque la dirigencia sindical comunicó su respaldo al incremento del 8 por ciento, persisten diferencias con los trabajadores que reclaman un ajuste mayor y soluciones al desabasto de insumos. El acuerdo salarial no establece medidas específicas sobre todas las demandas planteadas por los inconformes, por lo que las movilizaciones continuarán mientras se define la atención institucional a esos planteamientos.












