Redacción
La Ciudad de México celebró el Día del Amor y la Amistad con una de las ceremonias colectivas más numerosas del país: 2 mil 378 parejas contrajeron matrimonio en el Auditorio Nacional, en un evento organizado por el Gobierno capitalino.
La ceremonia, titulada “El Amor Transforma y Construye Comunidad”, fue encabezada por la jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, quien fungió como testigo principal de las uniones y dirigió un mensaje a las y los contrayentes.
“Hoy están aquí 2 mil 378 parejas que decidieron unir sus vidas. Vengo a felicitarles de todo corazón. Este gobierno, como ustedes, cree en el valor de declarar su amor públicamente. Somos una ciudad amorosa y de derechos, una ciudad que cuida, protege y acompaña”, expresó.
Durante su intervención, la mandataria capitalina llamó a construir matrimonios basados en la igualdad y el respeto. “Quiero que sepan que la Ciudad de México les respalda. La paz se construye en los territorios, en las casas y en las familias, así de diversas como son. El amor es amor, es respetuoso y nos transforma para ser mejores personas y para hacer una mejor ciudad”, afirmó.
En el evento también participó la titular de la Consejería Jurídica y de Servicios Legales, Erendira Cruzvillegas Fuentes, quien destacó la importancia de fortalecer la comunidad desde el ámbito familiar. “Sabemos que la comunidad empieza en la casa, sabemos que la paz se construye y el amor se construye con comunicación, con confianza, pero, sobre todo, el amor es el que nos hace ser mejores personas. Un aplauso a ustedes que se casan el día de hoy”, dijo.
La ceremonia fue conducida por la juez del Registro Civil, Marsella De la Torre Martinez, quien recordó que el matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar una comunidad de vida basada en respeto, igualdad y ayuda mutua. Subrayó que las decisiones deben tomarse de común acuerdo y que ambos cónyuges deben realizar aportaciones económicas, incluidas las labores del hogar.
Entre las butacas del recinto se congregaron parejas jóvenes y de la tercera edad, mujeres con mujeres, hombres con hombres, así como personas que formalizaron su primera unión y otras que decidieron darse una segunda oportunidad. Al concluir la ceremonia, las parejas realizaron un brindis colectivo y participaron en la tradicional partida del pastel.
Además del significado simbólico, el acto otorgó certeza jurídica a las y los contrayentes. Al finalizar, en la explanada del Auditorio se instalaron mesas por alcaldía para la entrega de actas de matrimonio, con lo que las uniones quedaron formalizadas ante la ley.

