Redacción
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de México (CODHEM) reforzó sus acciones de acompañamiento y protección a víctimas de violencia digital, al advertir que este tipo de agresiones representa uno de los desafíos más críticos para la integridad humana en la actualidad, debido a los daños psicológicos y sociales que provoca más allá del entorno virtual.
La consejera ciudadana de la CODHEM, Andrea Becerril Valdés, señaló que la violencia digital no se limita al ciberespacio, sino que impacta directamente en la vida real de las personas, vulnerando derechos humanos fundamentales y afectando su desarrollo personal y social.
Destacó que es indispensable reconocer que el entorno digital no es un espacio sin reglas, sino una extensión de la convivencia social, donde el respeto a la dignidad humana debe prevalecer. En este sentido, subrayó la importancia de visibilizar conductas como el ciberacoso y la difusión no consentida de contenido íntimo como violaciones directas a los derechos humanos.
En el ámbito institucional, la consejera enfatizó la necesidad de fortalecer los mecanismos de denuncia y el acompañamiento a las víctimas, con el objetivo de que no enfrenten solas estos procesos. Indicó que la CODHEM impulsa que las autoridades actúen con perspectiva de género y sensibilidad ante los casos de violencia digital.
Asimismo, resaltó que la prevención implica garantizar la aplicación efectiva de marcos legales como la Ley Olimpia, a fin de enviar un mensaje claro de que la impunidad no tiene cabida en los espacios digitales y que las agresiones en línea deben ser sancionadas conforme a la ley.
Como parte de las acciones preventivas, Becerril Valdés subrayó la relevancia de la educación y la alfabetización digital desde edades tempranas. Señaló que no basta con el uso técnico de las herramientas digitales, sino que es necesario fomentar una ciudadanía digital responsable, consciente de las implicaciones éticas de las interacciones en línea.
La consejera explicó que una prevención efectiva requiere que las personas usuarias sepan identificar señales de alerta y configurar medidas de seguridad en sus dispositivos, con el fin de fortalecer una cultura de autocuidado y respeto mutuo que limite el impacto de las agresiones digitales.
Finalmente, sostuvo que la erradicación de la violencia digital es una responsabilidad compartida entre el Estado, las familias y las plataformas tecnológicas, y que la construcción de redes de apoyo seguras y el fomento de la empatía digital son claves para transformar los espacios digitales en entornos de libertad y desarrollo.


