Lilia González
Las comisiones legislativas iniciaron el análisis de la iniciativa del Poder Ejecutivo para instaurar los Cementerios Verdes o Panteones Ecológicos, con el fin de suplir las prácticas de inhumación y servicios funerarios tradicionales.
Lo anterior al referirse que los métodos tradicionales generan un impacto negativo al ambiente sobre todo al suelo y agua, ya que involucran el uso de ataúdes no biodegradables y el uso de productos químicos que afectan al entorno, de ahí que se busquen establecer medidas sostenibles.
Durante el análisis de la propuesta, en las comisiones unidas de Protección Ambiental y Cambio Climático, con la de Legislación y Administración Municipal se especificó que la medida no será obligatoria sino una alterativa sostenible y más económica para la población.
“De ninguna manera será una opción impositiva, es una opción más que la ciudadanía podrá tener para elegir el destino final de los restos de sus seres queridos. Al final del día será más barato para el ciudadano porque en lugar de comprar un ataúd común sólo necesitarán adquirir un artefacto hecho con materiales biodegradables y en lugar de una losa de mármol o material pétreo precioso, podrán adquirir una semilla para que dé un árbol”, refirió Luis Felipe Hernández Llob, representante jurídico de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible.
Refirió que el Estado de México tiene una gran variedad de áreas naturales protegidas, en donde -de acuerdo con su plan de manejo- podrían prestar el servicio; precisando que su administración y la definición de costos corresponderá a los municipios.
De acuerdo con el presidente de la comisión de Protección Ambiental y Cambio Climático, Carlos Alberto López Imm, existen condiciones para que la próxima semana se puede aprobar la iniciativa, ello al considerar que lo que busca es fomentar prácticas ambientalmente responsables de inhumación.
La propuesta del Ejecutivo refiere que los panteones ecológicos observarán los siguientes criterios mínimos de diseño y operación: fomentar prácticas libres de embalsamamiento antes de las cuarenta y ocho horas en áreas de inhumación verde; uso de ataúdes, urnas o sudarios biodegradables y planes de revegetación con especies nativas y árboles de bajo consumo de agua, determinando la proporción de áreas arboladas.
Además de inclusión obligatoria de un área de inhumación verde en los nuevos panteones; registro catastral y georreferenciado de sepulturas; cumplimiento de disposiciones legales sobre inhumaciones, incluyendo fosas comunes; participación de autoridades competentes en la difusión de estos espacios, respetando tradiciones; monitoreo de suelos y aguas subterráneas, conforme a la normatividad que sustente inhumación vertical, y el cumplimiento sanitario en casos infectocontagiosos.

