Guadalupe de la Cruz
Con el llamado a respetar el espacio público y reconocer la movilidad como un derecho social, el alcalde Ricardo Moreno dio a conocer que este 4 de marzo arranco el Patrullaje Ciclista de Proximidad, un agrupamiento que busca recuperar las ciclovías y garantizar trayectos seguros para quienes optan por la bicicleta como medio de transporte.
Durante La Toluqueña, realizada al interior del Ayuntamiento de Toluca, el edil informó que dicha acción inicia con ocho elementos, con la proyección de duplicar su número en el corto plazo.
«La presencia policial se concentrará en diez rutas estratégicas, entre ellas las ciclovías del Seminario, Colón e Isidro Fabela, donde se han detectado mayores afectaciones por invasión de vehículos y comercio informal», comentó.
En colonias como San Pablo Autopan y avenidas como Emiliano Zapata y López Portillo, donde existen tramos de infraestructura ciclista poco utilizados o sin vigilancia permanente, también habrá presencia de los elementos, quienes recorrerán distintos puntos de la ciudad.
El edil reconoció que los resultados no serán inmediatos, pues se trata de un proceso de cambio cultural. Señaló que primero habrá una etapa de sensibilización ciudadana y, posteriormente, a partir de abril, comenzarán las sanciones formales para quienes obstruyan estos espacios.
Más allá de la aplicación de multas, el proyecto busca fortalecer la cercanía entre autoridad y comunidad. El nuevo agrupamiento tendrá acompañamiento del resto de los sectores de la Policía Municipal, con el fin de que los elementos no enfrenten solos las resistencias que pudieran surgir.
Moreno Bastida pidió a la población respaldar a los policías ciclistas, quienes realizarán su labor a la intemperie y en jornadas prolongadas. “Un vaso de agua no se le niega a nadie”, expresó, al exhortar a la ciudadanía a reconocer el esfuerzo de quienes estarán encargados de ordenar las vialidades.
Finalmente, dijo que la administración municipal reiteró que la medida no tiene fines recaudatorios, sino que responde a la necesidad de garantizar espacios seguros y libres para peatones y ciclistas, bajo el principio de cero tolerancia a la corrupción vial y de recuperación del espacio público como un bien común.

