Redacción
La obtención y ratificación de la denominación de origen del mezcal mexiquense no solo representa un reconocimiento a la tradición de las comunidades productoras del sur de la entidad, sino también consolida el papel de la Universidad Autónoma del Estado de México como un actor estratégico en la defensa científica, técnica y social de este patrimonio.
El secretario académico e investigador de la UAEMéx, Francisco Herrera Tapia, explicó que la denominación de origen es un instrumento de alcance internacional otorgado en México por el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), el cual exige evidencia técnica sólida para acreditar la identidad territorial de un producto. Recordó que, aunque el mezcal del Estado de México fue reconocido en 2018, enfrentó impugnaciones legales que pusieron en riesgo su permanencia.
Detalló que la intervención constante y estratégica de la universidad durante más de seis años permitió construir la solidez técnica necesaria para defender y ratificar este reconocimiento, mediante estudios agronómicos, históricos y culturales, así como la documentación rigurosa de la tradición ancestral del mezcal en la región sur.
Las aportaciones académicas incluyeron artículos científicos, tesis, análisis técnicos y evidencia documental integrados como argumentos formales ante el IMPI, además del acompañamiento directo a productores, ejidos y gobiernos municipales durante el litigio y el proceso legal.
El reconocimiento ampara a los municipios de Almoloya de Alquisiras, Amatepec, Coatepec Harinas, Ixtapan de la Sal, Luvianos, Malinalco, Ocuilan, Sultepec, Tejupilco, Tenancingo, Tlatlaya, Tonatico, Villa Guerrero, Zacualpan y Zumpahuacán, garantizando que el mezcal elaborado en estas localidades cumple con altos estándares de calidad y conserva procesos artesanales heredados por generaciones.
Herrera Tapia señaló que la denominación de origen abre nuevas oportunidades de mercado, pero también exige capacidades técnicas y organización, por lo que la UAEMéx continuará participando con capacitaciones en calidad, destilación, sustentabilidad y manejo del agave, así como con proyectos de innovación tecnológica y social.
Destacó también el trabajo del Nodo de Desarrollo Regional del Mezcal, con sede en el Centro Universitario UAEM Tenancingo, que impulsa la investigación interdisciplinaria, el acompañamiento técnico en campo y la integración de cadenas de valor con enfoque de comercio justo. A ello se suma el Foro Regional del Agave y el Mezcal Mexiquense, que se ha consolidado como un espacio clave para la capacitación, la vinculación comercial y la proyección nacional del mezcal mexiquense.
Finalmente, el investigador invitó a la comunidad universitaria a sumarse a este proyecto de fortalecimiento regional, al considerar que el estudio del territorio y sus tradiciones permite generar conocimiento y, al mismo tiempo, mejorar las condiciones de vida de las comunidades productoras.


