Redacción
Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad y Protección Ciudadana de Tabasco, se declaró inocente de los delitos que se le imputan y acusó una persecución política y mediática en una carta difundida desde el penal federal del Altiplano, en el Estado de México.
El documento, fechado el 3 de agosto y dirigido a la opinión pública, fue difundido esta semana y representa una de las primeras posiciones públicas del exfuncionario desde su detención y posterior traslado a México.
Bermúdez Requena sostuvo que durante sus 73 años no tuvo antecedentes penales y defendió su trayectoria profesional, en la que colaboró con seis gobernadores de Tabasco hasta llegar a encabezar la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.
En la carta cuestionó la forma en que se construyeron algunas de las acusaciones en su contra y pidió que el proceso se desarrolle bajo los principios de presunción de inocencia, debido proceso e igualdad procesal. También señaló que corresponde a quienes lo acusan presentar pruebas suficientes para sustentar los cargos.
El exfuncionario afirmó que desde septiembre de 2025 su imagen fue afectada por la cobertura de algunos medios de comunicación y aseguró que ejercerá su derecho de réplica cuando las condiciones procesales se lo permitan.
Bermúdez Requena también expresó confianza en la autonomía del Poder Judicial de la Federación y pidió que las resoluciones relacionadas con su caso no estén condicionadas por presiones externas. “Confío plenamente en la autonomía e imparcialidad del Poder Judicial de la Federación y en que no permitirá que el juicio legal se sustituya por una persecución política o mediática”, escribió.
Las autoridades identifican a Bermúdez Requena como presunto líder de La Barredora y mantiene procesos por delitos como asociación delictuosa, secuestro, extorsión agravada y desaparición forzada. Además, enfrenta señalamientos en el ámbito federal relacionados con delincuencia organizada.
El exsecretario fue detenido en Paraguay en septiembre de 2025 y posteriormente trasladado a México, donde permanece recluido en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, El Altiplano. En su carta cerró con una nueva declaración de inocencia y negó haber participado en los hechos que se le atribuyen.












