Redacción
En el marco del fortalecimiento institucional del magisterio mexiquense, Jenaro Martínez Reyes, secretario general del Sindicato de Maestros al Servicio del Estado de México (SMSEM), encabezó la entrega de constancias a docentes de Escuelas Normales que concluyeron el curso “Atención de Primer Contacto”, orientado a la atención con perspectiva de género.
La capacitación fue organizada por el SMSEM en coordinación con la Dirección General de Educación Normal y la Secretaría de las Mujeres del Estado de México, con el objetivo de reforzar las capacidades de los enlaces de género en las 36 Escuelas Normales del Subsistema Educativo Estatal.
Durante la ceremonia de clausura, en la que también participó Raymundo Sánchez Zavala, director general de Educación Normal, se entregaron reconocimientos a las facilitadoras del curso, así como constancias a las y los docentes encargados de implementar protocolos de atención frente a casos de violencia de género, acoso y hostigamiento sexual en el ámbito educativo.
En su intervención, Jenaro Martínez destacó la relevancia del trabajo coordinado entre instituciones y reconoció el interés de la gobernadora Delfina Gómez Álvarez por fortalecer la formación continua del magisterio, subrayando que estas acciones contribuyen a generar condiciones para una convivencia libre de violencia.
Por su parte, Raymundo Sánchez señaló que esta iniciativa refleja la vinculación entre las instituciones educativas y los principios de dignidad, justicia e igualdad, promovidos a través de la formación académica y la atención integral a la comunidad estudiantil.
El curso se desarrolló mediante sesiones presenciales realizadas en el Auditorio “Forjadores de la Unidad Sindical”, ubicado en las oficinas centrales del SMSEM en Santa Cruz Atzcapotzaltongo, con la participación de áreas especializadas en igualdad de género tanto del sindicato como de la Dirección General de Educación Normal.
La formación en atención de primer contacto permite a los enlaces de género brindar una respuesta inmediata a estudiantes que han sido víctimas de violencia, mediante acciones centradas en la escucha activa, la empatía, la no discriminación y la canalización a instancias especializadas para el seguimiento de cada caso.
Asimismo, este enfoque busca salvaguardar la integridad física y emocional de las víctimas, evitando prácticas de revictimización y garantizando un acompañamiento adecuado dentro del entorno educativo normalista.

