Cristian Millan
La Selección Mexicana terminó con una larga deuda histórica al imponerse 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, disputado en el Estadio Ciudad de México. Los goles de Julián Quiñones al minuto 9 y Raúl Jiménez al 67 le dieron al conjunto dirigido por Javier Aguirre su primera victoria en un encuentro de apertura mundialista.
El triunfo adquirió una dimensión especial debido a que México nunca había logrado ganar en sus anteriores presentaciones inaugurales en Copas del Mundo. Después de años de intentos fallidos, el equipo nacional aprovechó su condición de local para iniciar con tres puntos un torneo en el que busca trascender ante su afición.
Desde los primeros minutos, el conjunto mexicano mostró iniciativa y encontró recompensa rápidamente. Quiñones aprovechó una desatención defensiva para marcar el primer gol del campeonato y desatar la celebración en las tribunas. La anotación permitió al Tricolor controlar gran parte del desarrollo del encuentro y manejar los tiempos ante un rival que tuvo dificultades para reaccionar.
Sudáfrica intentó mantenerse en el partido durante varios lapsos, pero las expulsiones complicaron seriamente sus aspiraciones. El cuadro africano terminó el encuentro con nueve futbolistas tras las tarjetas rojas mostradas a Sphephelo Sithole y Themba Zwane. México también sufrió la expulsión de César Montes en los minutos finales.
La tranquilidad definitiva llegó en la segunda mitad. Raúl Jiménez apareció al minuto 67 con un remate de cabeza para ampliar la ventaja y firmar su primer gol en una Copa del Mundo. El delantero, que participa en su cuarta justa mundialista, encontró finalmente una recompensa personal en el escenario más importante del futbol internacional.
Además del resultado, la jornada quedó marcada por el simbolismo del escenario. El Estadio Ciudad de México, anteriormente conocido como Estadio Azteca, se convirtió nuevamente en el epicentro del futbol mundial al albergar una inauguración histórica. La victoria permitió al representativo nacional responder a la expectativa generada por una afición que llenó el inmueble para acompañar el arranque del torneo.
El equipo de Javier Aguirre mostró orden, control de balón y capacidad para aprovechar los errores del rival. Aunque todavía quedan aspectos por corregir de cara a los siguientes compromisos, el funcionamiento colectivo dejó señales positivas en el comienzo de una competencia que representa una oportunidad única para el futbol mexicano.
Con este resultado, México sumó sus primeros tres puntos en el Grupo A y dio un paso importante en la lucha por avanzar a la siguiente ronda. El próximo compromiso será ante Corea del Sur, un encuentro que podría acercar al Tricolor a los octavos de final y fortalecer la ilusión de firmar una actuación histórica en casa.


