Nadal muerde el polvo en Madrid

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* Andy Murray se proclama campeón al someter sin compasión al tenista español.

    Madrid.- Con sendos quiebres al comienzo de cada set, el tenista británico Andy Murray se mostró intratable y le faltó al respeto al español Rafael Nadal por 6-3 y 6-2 en la final del Mutua Madrid Open, con lo cual se adjudicó su décimo Masters 1000.
El escocés pasó de jamás celebrar un campeonato sobre canchas de polvo de ladrillo a ganar dos en menos de una semana, pues el lunes cantó victoria en Múnich y este domingo se salió con la suya en la Caja Mágica tras una hora y 28 minutos de juego.
Asimismo cortó una racha de más de dos años sin sumar un evento de esta categoría a su vasto palmarés, ya que su última alegría databa del Masters de Miami en 2013 y lo logró ni más ni menos que contra uno de los históricos en esta superficie.
Murray se convirtió en apenas el cuarto jugador que le arrebata un trofeo sobre tierra batida a “Rafa”, siendo el serbio Novak Djokovic el que más le ha tomado la medida con cuatro victorias, además de los dos triunfos del suizo Roger Federer y una que le quitó el argentino Horacio Zeballos.
Para el balear no sólo representó un duro revés cuando parecía que estaba por alcanzar su mejor versión y tras este tropiezo no sólo se quedó con las ganas de revalidar su corona y ser pentacampeón en este certamen, sino que sufrirá graves consecuencias en el ranking.
Desde este lunes el zurdo será la séptima raqueta del orbe, por primera vez en una década no formará parte del selecto Top 5 y, con el ajuste los primeros 10 serán:
“Nole”, Federer, Murray, el canadiense Milos Raonic, el checo Tomas Berdych, el japonés Kei Nishikori, Nadal, el ibérico David Ferrer, el helvético Stanislas Wawrinka y el croata Marin Cilic.
Apenas en el primer “game” en el que sacó el de casa, Murray se colocó rápidamente 0-40, como muestra de su consolidación en clay y más tarde soportó lo que parecía la reacción del de Manacor, al sacudirse de dos puntos de rompimiento en contra en el 4-2.
El español perdonó con un paralelo apenas ancho y una mala devolución y, minutos más tarde, llegó el de Dunblane para finiquitar la primera manga, pero con el apoyo de los asistentes a la Manolo Santana, “Rafa” se creció y generó otra chance de “break”.
El pupilo de la francesa Amélie Mauresmo parecía meterse en apuros con una pelota estrellada en la red, pero de nueva cuenta sacó la casta y se puso adelante en el tablero 6-3.
Como calca de ese rollo inicial, el escocés repitió la fórmula sobre el servicio de su oponente e hilvanó dos quiebres más para despejar el camino, apoyado en una demoledora efectividad desde la línea de saque, factores que lo catapultaron a su segunda celebración en lo que va del año.
De este modo, el vigente campeón olímpico necesitó de siete ensayos para poder doblegar al mallorquín en arcilla y por segunda vez se consagró rey en esta capital, pues también tuvo éxito en 2008, pero cuando el torneo se disputaba en “hard”.
Ambos protagonistas de esta final tendrán en Roma una prueba más antes de cerrar preparativos rumbo al Roland Garros, al que Rafael Nadal llegará sin sus apabullantes marcas de respaldo y con más dudas que certezas en busca extender su leyenda a 10 Copas de los Mosqueteros.