Sin permiso, regresan ferias a Toluca

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FOTO: Juan Hernández

Por Alelhi Rodríguez

Un predio de la colonia La Teresona, en el municipio de Toluca, alberga más de 10 juegos mecánicos, que desde la semana pasada comenzaron a operar debido a una fiesta patronal en la zona, y permanecerán hasta el próximo fin de semana para recuperar su economía, que durante más de 14 meses se ha visto estancada.

El pasado viernes 21 de mayo fue que las luces en esta feria volvieron a encenderse, se pudieron escuchar de nueva cuenta los peculiares sonidos que componen a un espacio de diversión como éste: los juegos mecánicos, las voces de las personas que esperan para subirse o el clamor de los que ya ascendieron a un juego, además de la música.

El sector feriero se detuvo con la emergencia sanitaria por COVID-19; la cadena productiva que compone a este grupo es amplia, entre los dueños de los juegos, los empleados, la manutención, los vendedores de pan, hot cakes, papas, palomitas, dulces, antojitos, y que engloba a cientos de familias que dependen de ésto.

Lucero, quien vende palomitas y opera el juego mecánico de la canoa, aseguró que el virus ha sido la peor crisis económica que ha atravesado, “fue muy difícil porque estamos muy acostumbrados a este ritmo de trabajo, a ganarnos la vida colocándonos en distintas ferias cuando hay festividades en localidades, y con la pandemia nuestra percepción estuvo detenida y tuvimos que hacer otras cosas para salir adelante, yo por ejemplo me dediqué al ambulantaje”, comentó.

Por su parte, Juan Gil, quien se dedica a vender pan de feria y pizzas, compartió cómo sobrevivió en este año dos meses. “Los aparatos se quedaron así en los corrales pero nosotros, que somos trabajadores del pan artesanal, hicimos pan en la casa para venderlos en las calles los fines de semana, no como quisimos, pero sí se vendió poquito”, declaró.

Contó que, también, laboró en el campo para solventar los gastos que requería su familia; y es que, comparado con años anteriores, aseguró que en cada feria que se instalaba vendía hasta 70 kilos de pan, cuando el COVID-19 no estaba en el país; sin embargo, ahora son pocos los que ha vendido en este punto, donde hace no mucho se instaló.

Aunque las ferias son motivo de reactivación económica, este tipo de espacios aún no han sido autorizados; aunque respetan las medidas sanitarias correspondientes, como el uso de cubrebocas y gel antibacterial, así como una capacidad menor para subir a los juegos, el semáforo epidemiológico amarillo no permite que operen.