Rafael Rodríguez
Entre calaveras de azúcar, chocolates y dulces tradicionales, una fotografía recuerda a Victoria Morales Calomo en el puesto número 8 de la Feria del Alfeñique de Toluca. Durante décadas, aquel espacio representó su fuente de ingresos y una parte de su vida. Ahí mismo falleció un 21 de octubre, hace casi 11 años, y desde entonces su hija, Victoria Yolanda Fernández Morales, conserva su memoria en el mismo lugar donde trabajó y construyó una tradición familiar que permanece viva entre sus hijas y nietas.
Victoria Morales Calomo fue una de las precursoras de la Feria del Alfeñique. De acuerdo con el testimonio de su hija, dedicó 42 años a esta actividad y desempeñó un papel en las gestiones que permitieron reunir a los artesanos y establecerlos en Los Portales. Su participación ayudó a dar forma a un espacio comercial que actualmente congrega a 84 puestos.
El camino no fue sencillo. Victoria Yolanda recuerda que los comerciantes pasaron por distintas ubicaciones antes de instalarse definitivamente en Los Portales. En una etapa fueron trasladados a la Plaza González Arratia, donde enfrentaron inundaciones; posteriormente ocuparon un espacio cercano a la Plazuela Andrés de Castro, hasta conseguir el lugar donde permanecen actualmente.
Sin embargo, para su hija, la historia de la feria también está marcada por un recuerdo personal. “Pues yo cada año le pongo su foto aquí en su puesto porque de hecho ella el 21 de octubre ya va a cumplir 11 años, falleció aquí en su puesto”, relató durante una entrevista. La fotografía forma parte de la ofrenda que prepara en memoria de su madre, precisamente en el espacio donde transcurrió buena parte de su vida.
El legado de Victoria Morales Calomo continúa entre sus hijas y nietas. Victoria Yolanda calcula que lleva alrededor de 45 años vinculada con la feria, mientras que sus hermanas y sobrinas también participan en la elaboración y comercialización de productos relacionados con el alfeñique. Una de sus sobrinas, incluso, cuenta con un proyecto denominado Corazón de Alfeñique.
En el puesto número 8 se ofrecen calaveras de azúcar y chocolate, dulces regionales, tejocotes, calabaza, higos, dulces cubiertos, productos de coco y paletas de chamoy. Los precios incluyen pequeñas figuras de leche desde siete y diez pesos, así como dulces de coco de 20 pesos, con opciones para quienes recorren Los Portales durante la temporada.
Cada 21 de octubre, Victoria Yolanda organiza un homenaje a su madre con música de mariachi. Para este aniversario luctuoso tiene previsto realizarlo a las 13:30 horas, junto al puesto familiar, donde se interpretarán canciones que le gustaban a Victoria Morales Calomo. Es una forma de recordarla en el mismo sitio donde trabajó y donde ocurrió su fallecimiento.
Además de mantener el negocio, Victoria Yolanda busca transmitir a las nuevas generaciones el significado de la Feria del Alfeñique y las costumbres del Día de Muertos. Su historia muestra cómo un puesto comercial puede convertirse en patrimonio familiar, lugar de recuerdos y punto de encuentro entre generaciones. Para ella, continuar detrás del mostrador también significa mantener presente a su madre, cuya fotografía permanece entre los dulces que forman parte de la tradición toluqueña.











