jueves, junio 20, 2024
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A mi manerA

Por Julio A. AGUIRRE

* «Aguas» con El Bronco.
* Pesadilla del PRI.
* ¿Recuerdan el caso y efecto Fox?

Si no aprendemos de la historia, nos vemos obligados a repetirla. Cierto. Pero si no cambiamos el futuro, nos vemos obligados a soportarlo. Y eso podría ser peor. Alvin Toffler.

    Fue el pasado 8 de julio del agonizante 2015 cuando el mandatario del Estado de México, Eruviel Ávila Villegas asumió el cargo de presidente de la Confederación Nacional de Gobernadores (Conago), con la presencia y aprobación de Enrique Peña Nieto, presidente de México.

    Dijimos entonces que Ávila Villegas aún siendo mandatario del Edomex se convertía en presidente… de la Conago. Algo es algo, oh sí.

    Sin embargo, no es la silla ni la presidencia que el ejecutivo estatal desea como colofón a su carrera política. Por algo se empieza, que ni qué.

    Fue entonces, 8 de julio del 2015, cuando Eruviel Ávila iniciaba, aunque veladamente, su campaña pensando en 2018.

    Ser presidente de los gobernadores le daba la posibilidad de incrementar su imagen dándose a conocer a lo largo y ancho del país.

    Ávila Villegas ha dividido su trabajo de mandatario estatal pues también aquí lo señalamos, por la mañana se ponía el traje de Gobernador y por la tarde-noche ya calzaba la vestimenta de presidente… de la Conago, no se nos olvide.

    Desde entonces muchas han sido las reuniones de los mandatarios del país en tierra mexiquense fungiendo como sede de la Confederación y siendo entonces el anfitrión quien acaparaba miradas… hasta que llegó un tal «Bronco» -Jaime Rodríguez Calderón- gobernador de Nuevo León, que le ha robado reflectores al gobernador mexiquense y al resto de mandatarios.

    Como que esto trunca, en parte, el objetivo del mandatario de los mexiquenses. Nadie sabe para quién trabaja reza el dicho.

¿REVIVE EL FOXISMO?

    Una cabeza sin memoria es como una fortaleza sin guarnición. Napoleón Bonaparte.

    El caso del mandatario de Nuevo León nos recuerda -guardando las debidas proporciones y partidos, a otro botudo que también gusta andar a caballo: Vicente Fox Quesada que se ganó la popularidad, el cariño y el voto de la ciudadanía por su lenguaje. «Sacaré de Los Pinos a las víboras prietas, alimañas, tepocatas -y toda la lista de arácnidos peligrosos-, prometió. Dicha frase convenció a la mayoría de mexicanos hartos de las malas administraciones anteriores del partido que se había adueñado del país.

        Fox lo advirtió y Fox lo cumplió. Que seis años después fue un desastre su administración es harina de otro costal.

    Hoy, hoy, hoy…, vemos en «El Bronco» un caso similar. Vencer a todos los partidos políticos en un estado como Nuevo León resultó un madrazo (nada que ver Roberto Pintado) que aún tiene sacudido al partido tricolor.

    Jaime Rodríguez Calderón, «El Bronco» para los cuates -aunque nosotros no somos parte de sus allegados- es el político de moda; el hombre que hizo trizas el sistema al competir y ganar sin pertenecer a partido político alguno.

    Es dicharachero, es raza. Dice lo que los ciudadanos quieren escuchar -que los cumpla, es otro boleto-; es bravo, tiene carisma y cae bien a la gente, a cierto sector de los mexicanos, convertido en un dolor de cabeza para el priísmo nacional. Ya les arrebató el poder en Nuevo León y eso no es lo peor porque puede sacarlos de Los Pinos.

    Hay en las filas tricolores alguien con agallas que sepa utilizar a las espuelas, manejar las riendas y aguantarle algún reparo a este «Bronco» que, dicen en el rancho, «anda cabrón el viejo», es pregunta.

    Por lo pronto el gran escaparate que significaba para el gobernador mexiquense la presidencia de la Conago ya se lo quitó Jaime Rodríguez. Y ni modo de no invitarlo a futuras reuniones.

    Ayer «El Bronco» en reunió con los diputados mexiquenses para reafirmar que procederá contra funcionarios de alto y bajo rango por afectar las arcas del estado (Nuevo León). «Vamos a dar la sorpresa en el país, vamos a ser el primer gobierno que va a atacar frontalmente la corrupción y vamos a dar resultados. No te digo -casos y nombres- porque luego se dan cuenta y corren. Los ando persiguiendo», expuso.

    La pasada administración en Nuevo León estuvo en manos justamente de un priísta, vaya coincidencia.

    Pregunta obligada: ¿Era su posible candidatura a la presidencia de la República en 2018? Si la raza lo pide le entraré al juego para la sucesión de la silla principal en el 2018, concluyó.

    Después de ver los reparos que da y las coces que tira este «Bronco» posiblemente el priísta más pintado no querrá subirse ni a los caballitos de feria.

    Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final… A mi manerA.

Correo electrónico: aguirre@8columnas.com.mx

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