A mi manerA

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Papa Francisco. ¡Bendito sea!, grito unánime.

Por Julio A. AGUIRRE

* Hablando de (sueldos) brutos.

* Los “milagritos” para el Papa.

* Límite Seguro, chasco.

Los años cuentan poco para la tierra que cultivamos y ésta enseña, a quien depende de ella, que apresurarse no sirve para avanzar.

        Los buenos deseos son poca cosa para erradicar las malas mañanas presentes cada día en el Estado de México.

    Los intereses personales y partidistas aceleran procesos de suma importancia en detrimento a la confianza y respeto que el ciudadano merece. Al puro estilo de la Revolución, primero fusilan y luego averiguan.

    Ese elefante blanco llamado Instituto Electoral del Estado de México (IEEM), del que nadie se acuerda hasta que hay algún proceso de elección popular, recientemente nombró a directores y titulares; los consejeros dieron luz verde para la llegada de nuevos colegas aunque la mayoría de  partidos políticos han mostrado desacuerdo con la designación.

    ¿Otro caso típico de patos tirándole a las escopetas?

    El caso es que la familia crece y el edificio del Instituto Electoral en el Estado de México hoy puede presumir de cantidad en su personal, aunque la calidad queda en duda. Hoy, en tiempos de crisis y austeridad los nuevos salariados del pueblo se estarán embolsando suelos entre 82 mil y 87 mil pesos mensuales brutos, más gratificaciones extraordinarias.

    El Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo obligados a poner orden y dar manotazo en la mesa; lo sucedido recientemente en el IEEM nos late para que en 2017, año electoral, se desate una guerra de declaraciones e impugnaciones de órdago. La silla gubernamental estará en juego y el cargo no puede quedar en la decisión de algunos cuantos. Sobre aviso no hay engaño.

    Tampoco entendemos la postura de los partidos y sus representantes. Mostrar su inconformidad no es suficiente. O hacen lo pertinente hoy, hoy, hoy, o se aguantan las quejas y reclamos cuando -sucede siempre- los resultados les son adversos.

    Sobra decir que el llamado “Elefante Blanco” -IEEM- instalado en el Estado de México cuesta un ojo de la cara a la sociedad. Por cierto, si nuestro ábaco no falla, once directores y titulares a -supongamos- 87 mil pesos mensuales suman 957,000.00 pesos brutos. ¡Ah, brutos!

      ¡BENDITO SEAS!

    Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer; pero el último es el más importante de los tres.

    Una inmensa alegría ha provocado al pueblo mexicano la visita que hará a nuestro país en los próximos días el Papa Francisco. Pueblo fiel, católico y guadalupano puede perder sus bienes materiales pero nunca la fe. La visita del Papa será para millones de mexicanos lo mejor que pueda ocurrirle en el recién iniciado 2016.

    El mexicano de a pie dirá ¡bendito sea el Papa! La expresión sale por naturaleza y sin  mayor interés que verlo lo más cerca posible, de lejos, y ni se diga tocarlo. Gente de fe, insistimos, de buen corazón y con la confianza renovada.

    Habrá otro grupo, igualmente agradecidos con la decisión del Pontífice: la clase política que aunque humanos, aprovechan desde ya la próxima visita de Su Santidad. Verlo, estar cerca, tocarlo, hablarle y aparecer en la foto -aunque sea lejitos-, será de suma importancia política.

    Los mexicanos somos especiales y ocurrentes. Ojalá no suceda que ciertos burócratas le pidan el milagro de ganar una gubernatura y la misma presidencia del país. De que los hay, los hay.

          COMO VA…

    Fracaso… total fiasco del programa llamado “Límite Seguro” implementado por el Gobierno del Estado, y la colocarción de cámaras en la avenida Paseo Tollocan. La intención de no rebasar límites de velocidad evitando accidentes, es loable; lástima que a pocos días de funcionalidad, las fallas, errores, reclamos y multas injustificadas corren como ríos en la Comisión Estatal de Seguridad Ciudadana.

    El problema desbordó a las autoridades y la inconformidad ciudadana podría hacer fugaz la idea de un programa bueno, en teoría; y pésimo, en la práctica.

    Tal vez lloré o tal vez reí/ tal vez gané o tal vez perdí/ ahora sé que fui feliz y si lloré también ame, puedo seguir hasta el final… A mi manerA.

Correo electrónico:
 aguirre@8columnas.com.mx