Andamiaje Alterno

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* ¿Cómo enseñar y aprender poesía en educación básica?
Roberto Sebastián Nava Fabela

Las estrategias

La pregunta nos ubica en un aspecto didáctico, en las estrategias a seguir al facilitar el estudio de la poesía y en la necesidad de comprenderla e interiorizar aspectos retóricos, elementos y expresiones líricas. El lector escolar tiene delante de si, la necesidad de comprenderla y sentirla, de sumergirse en el sentido, emoción y sentimientos, expresados por el autor. Todo deriva de la interacción establecida por el lector con el poema. Implica conocimiento, sensibilidad y relación con el contexto donde se ubica.
“No todo lo que brilla es oro”
Dependerá una acertada comprensión lectora de la calidad del texto a leer, en razón de la época actual, donde abunda una enorme cantidad de personas con intención de crear poesía. O de recibir el llamado de ésta como lo mencionaba el vate Raíl Cáceres Carenzo.
No todo lo publicado en esencia es poético. Esto aun sin ser llevado a la palabra existe, al ser una condición inherente al ser humano. Una tarde con un espectacular crepúsculo tirado sobre las crestas de las rocas sería poético para quien observa y le causa estados anímico, conforme a su experiencia de vida y puede o no ser escrito.
Hacia una didáctica de comprensión de la poesía
La estrategia para contagiar el gusto por la lectura de poemas, se origina de reconocerse como parte del acto poético como lo expresó Gustavo Adolfo Becquer: “¿Qué es poesía?, ¿Y tú me lo preguntas? Poesía eres tú.” Enseñar y aprender poesía, -valga la reiteración- es penetrar en las emociones, sentimiento, yo lírico del autor, a su vez, conocer la reacción del lector. La didáctica requiere orientarse a mostrar al estudiantado, una experiencia donde la poesía es un modo de comunicación, es ir a los sueños del poeta y aprender a soñar. Emoción y sensibilidad es un binomio clave para hacer asequible un verso.
Leer a los grandes poetas
Aprender poesía implica recurrir al estudio de las obras de los bardos que han trascendido por sus aportaciones en la tradición poética. En esta época donde la política, a veces la involucran de mal modo para promocionar lo literario se cae en un espectáculo caricaturesco en encuentros y festivales, donde casi siempre es recurrente llevar público cautivo y aburrir a los escolares, por tanto, a veces, esa acción genera aberración y hace inasequible el mundo maravilloso de la poesía. ¿A qué autores leer? Sin duda, a André Breton, Arthur Rimbaud, César Vallejo, Luis Cernuda, Octavio Paz y una gran pléyade de auténticos vates.