EDITORIAL

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Uno de los cambios más importantes producto de la reforma político electoral de 2014, fue la creación del Instituto Nacional Electoral y la transformación de los institutos locales electorales en Organismos Públicos Locales Electorales (OPLE). Para tal efecto, en 2014 se realizó un proceso de selección, del cual surgió el actual Consejo General del Instituto Electoral del Estado de México.

Una de las consejeras seleccionadas fue la Mtra. Palmira Tapia Palacios, egresada del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y maestra por la Universidad de Oxford. No es frecuente ver a una mujer joven integrar este tipo de órganos colegiados, pero su desempeño ciertamente no deja lugar a dudas sobre la efectividad de su selección.

A lo largo de su encargo en el IEEM (2014-2017), la Consejera demostró conocimientos sobre el tema electoral y se enfrentó con aplomo ante las dificultades propias de su puesto. Así, se puede mencionar su propuesta de implementar el principio de paridad de género en los municipios, de tal manera que hubiera un mismo número de hombres y mujeres en la conformación de la planilla, pero que también hubiera un número igual de hombres y mujeres encabezando dichas planillas.

En la sesión el Consejo General, la Consejera no sólo se enfrentó a cuestionamientos severos por parte de los partidos políticos, sino que todos los representantes de los mismos se pararon de la mesa, alegando un albazo por parte de la Consejera. A la postre, la Sala Superior del TEPJF le dio la razón a la propuesta de la Consejera.

Incentivó la implementación de las TIC’s en diversos procesos, lo que derivó en que el monitoreo a propaganda alterna (espectaculares, bardas, lonas, etc.) pudiera hacerse mediante la utilización de teléfonos inteligentes, lo que en primera instancia elevó el número de registros de propaganda, e implicó ahorro de tiempo, recursos y personal.

Para el diseño e implementación del Programa Preliminar de Resultados Electorales (PREP), la Consejera fue firme aún en contra de ciertas “directrices” que Consejeros del INE querían imponer en el Estado, (como si la elección fuera sujeta de laboratorio para experimentar ocurrencias). Le tocó lidiar y salir avante en la implementación del primer conteo rápido en una elección de Gobernador, cosa no menor, pues en una elección tan cerrada como que acabamos de tener, la precisión que tuvo el conteo rápido fue a prueba de fuego.

Una característica que permitió a Palmira hacer diferencia en el actual Consejo fue la constante comunicación e interrelación con todas las fuerzas políticas. En su actuar, dejó ver que no se puede ser temeroso en el diálogo con los representantes de partidos; al contrario, la construcción de acuerdos deviene, más que de la expertise, de ese diálogo permanente con los actores políticos.

Esperamos que las y el consejeros que llegan, asimilen esta visión. Ante los hechos y las evidencias, solo nos resta decir que la consejera Palmira Tapia Palacios les dejó una vara muy alta.